Una aclaración que oscurece
El Ministerio de Planificación Federal aclaró que les entrega fondos a los municipios. Aunque sólo a aquellos intendentes encolumnados con los K. Julián cañas.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Planificación Federal de la Nación puso blanco sobre negro una metodología que el kirchnerismo aplica desde 2003, para tratar de construir poder en las provincias: convocar a intendentes a la Casa Rosada para ofrecerles obras, a cambio de respaldo político al Gobierno nacional.
Estos encuentros son públicos. Habitualmente, la agencia oficial Télam difunde fotos del ministro Julio De Vido reunido con intendentes bonaerenses. Alguna vez ocurrió lo mismo con un centenar de cordobeses, arrimados en su momento a la Rosada por Eduardo Accastello –cuando vivía Néstor Kirchner– o ahora por el diputado nacional Fabián Francioni, en tiempos de Cristina Fernández en el sillón de Rivadavia.
Esta estrategia no está reñida con las leyes, pero sí con las reglas de convivencia democrática. No existe la igualdad de oportunidades para los intendentes de las distintas fuerzas políticas. Los que llegan al despacho de De Vido es porque antes han dado muestras claras de encolumnamiento con el kirchnerismo.
Ningún jefe comunal crítico o al menos indiferente al Gobierno nacional recibirá un peso para obras.
Esta metodología también es caldo de cultivo para situaciones irregulares como las que sucedieron en Capilla del Monte y en otros municipios. El escándalo que generó la publicación de este diario seguramente frenará todo.
Desde el kirchnerismo tratan de dejar sentado de que se trató de un “cuento del tío” que sufrieron el intendente y los concejales de Capilla del Monte. El problema es la metodología del reparto de fondos federales.
La entrega de cuantiosos recursos para obras –con escasos controles– no es privativa de los intendentes. Aún sigue sin aclararse y está paralizado en el juzgado del polémico juez Norberto Oyarbide el caso de las viviendas sociales de las Madres de Plaza de Mayo. Algunas veces, una aclaración oscurece más el escenario.

