Preparados para negociar
Más del 90% de las decisiones importantes que las personas toman en sus actividades diarias tienen que ser consensuadas con otro. La importancia de estar formado.
En forma natural, cuando interactuamos con nuestro entorno y sin darnos cuenta, negociamos permanentemente. Lo hacemos sin detenernos a pensar, “ahora estoy negociando”. Más del 90 por ciento de las decisiones importantes que las personas toman en sus actividades diarias tienen que ser consensuadas con otro. Y ¿qué hacemos para acordar esas decisiones? Naturalmente “negociamos” con los amigos, con la familia, con los clientes, con los jefes, con los empleados, con los socios, con los compañeros de trabajo.
El concepto de negociación comúnmente tiene una connotación negativa. Cuando decimos que tenemos que “ir a negociar”, y lo hacemos en forma consciente, generalmente es algo que nos pone de mal humor, que nos incomoda, nos hace pensar en una situación de pelea y agresión verbal, y esto se agrava si la contraparte es una persona allegada.
Sin embargo, la compra o venta de un producto, el problema con un vecino, los inconvenientes con los compañeros de trabajo, los permisos a nuestros hijos, las discusiones salariales entre empleados y jefes, la elección de la mejor inversión con los socios de la empresa, son algunas de las decisiones que debemos tomar junto con otros, y surgen de procesos de negociación.
Imaginemos cuánto más sencillo y beneficioso sería si estuviéramos preparados y capacitados para negociar. Si a lo que hacemos en forma natural le incorporáramos técnicas, estrategias y herramientas con la finalidad de buscar un buen acuerdo que nos permita satisfacer los intereses de las partes involucradas en la negociación, y no pensarla como una forma de imponer o de aceptar una imposición.
La “negociación” en un sentido amplio nos permite analizar los conflictos o problemas, poder identificar claramente los intereses incompatibles que debemos resolver, visualizar las necesidades comunes, definir las estrategias más idóneas para llevar adelante el proceso y así ponerlas en práctica para lograr el mejor resultado. Comprender la importancia de la buena comunicación para avanzar en la resolución de las disputas; conocer los distintos métodos de abordaje, y por sobre todo, utilizar la negociación como una forma de resolver los conflictos preservando las relaciones sociales, o al menos no produciendo un deterioro en ellas que en un mediano o largo plazo significasen nuevos problemas.
Si somos capaces de hacer esto, entonces la negociación ya no será una carga pesada y negativa, sino la manera más sencilla de superar las diferencias, lograr acuerdos sustentables y de beneficios mutuos, que nos permitan convivir en un ambiente más cordial y armonioso, de respeto con el que piensa distinto. En definitiva, estaríamos contribuyendo a generar, a partir de nuestros actos diarios, una nueva cultura de paz.
A cargo
Rodrigo Mauro, abogado, mediador profesional con orientación en mediación intercultural; coordinador del Programa “No a la Trata de Personas” - Defensor del Pueblo de la Provincia de Córdoba, asesor Jurídico Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC y docente de la UES21 en Mediación, Arbitraje y Negociación.
Capacitación a medida
Educación a distancia. Cloud 21 tiene 150 cursos de educación continua. El sistema permite que cada quien programe su formación de acuerdo con sus necesidades. Cada domingo, La Voz del Interior presenta aquí alguna de las temáticas de los cursos para ayudar a que los interesados puedan diseñar su sistema de capacitación a medida. Recursos multimedia, formatos audiovisuales y el acompañamiento de tutores integran la propuesta.

