Nuevo control de la Afip paralizó la venta de granos
Por quinta jornada consecutiva, no hubo ayer operaciones con soja en Rosario. Queja de los exportadores por nuevas exigencias para embarcar.
Los nuevos controles dispuestos por la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) y la Aduana sobre los embarques de grano provocaron durante toda la semana la ausencia de los exportadores del mercado de granos. El retiro de los compradores de granos obedece a que –a su juicio– las nuevas disposiciones generan demoras y aumento de costos en las operaciones de embarques. Las medidas oficiales incluyen la aplicación del draft survey , un sistema de contraverificación del peso de la carga a través de la medición del calado del buque y sondaje de tanques. Se aplicaría por cada una de las destinaciones a embarcar en una misma nave. Otra medida, que se suma al procedimiento de control de exportación que hoy en día ya se realiza, tiene como finalidad verificar la inexistencia de sustancias estupefacientes. Mayores costos. Para dimensionar el mayor tiempo operativo que insumirán las tareas mencionadas, desde la Bolsa de Comercio de Rosario se señaló, a modo de ejemplo, que bajo condiciones normales, cada draft survey podría agregar dos horas a la operatoria tradicional por cada permiso de embarque que se transporte en un mismo buque. "Si hubiera diferencias entre las mediciones que se realizan actualmente con sistema de balanzas electrónicas de última generación y aprobadas e inspeccionadas regularmente por Aduana y el Inti, y el resultado del draft survey , la revisión seguiría sumando tiempo", advierte la entidad bursátil. La realización del control podría demorarse aún más en ambientes desfavorables (fuertes vientos, falta de luz durante la noche), y por la disponibilidad de recursos y equipamiento que se necesitan para llevar a cabo las tareas o las particularidades de cada embarque. En todos los casos, la demora se traduce en mayores costos para el exportador.Para la entidad rosarina, el encarecimiento del flete entre puertos argentinos y los de destino producirá una caída en los valores de exportación y por ende se generarán menores divisas para el país. "Esta situación, sumada al incremento que ocasiona al costo de los puertos argentinos, repercutirá en menores ingresos para el país en su conjunto. Por su parte, como consecuencia del aumento de los tiempos operativos, las terminales portuarias sufrirían una reducción en la capacidad de embarque que afectaría la fluidez en la logística de recepción de mercadería", alertó la institución.

