"Nos preocupa que la crisis genere proteccionismo"
“Pasamos de la desregulación total de los ’90 al afán regulador de hoy” afirma Luis Marengo, presidente del Centro de Despachantes de Aduana de la República Argentina, filial Córdoba.
"Pasamos de la desregulación total de los '90 al afán regulador de hoy" afirma Luis Marengo, presidente del Centro de Despachantes de Aduana de la República Argentina, filial Córdoba, caracterizando así uno de los desafíos que encuentra hoy ese sector. En estos días, la entidad cumplió 25 años, ocasión en la que dialogó con La Voz del Interior sobre la realidad de la actividad en el actual contexto económico nacional y global. –¿Cómo los encuentra este aniversario? –Reafirmando la importancia institucional del Centro, que fue la primera filial y además en una provincia mediterránea como Córdoba, sin puertos ni frontera internacional e incluso así muy gravitante en comercio exterior. Esta filial ha sido modelo para otros centros, de los cuales en el último año se han sumado nueve en el país. –Eso habla de una actividad movida. ¿El actual gobierno nacional les da trabajo? –(Sonríe) Estos son años de crecimiento económico, con muchas exportaciones por parte de la industria, incluso de Pyme, y también con mucho movimiento de importaciones. En nuestra actividad siempre impacta directamente la política económica nacional, en la que pasamos de la desregulación total de los '90 al afán regulador de hoy. Las regulaciones son oportunidades de trabajo para nosotros, pero también generan inconvenientes si la intervención estatal da lugar a restricciones. No se puede fomentar la exportación sin considerar que esa actividad requiere de insumos que son importados. –¿Manejan estadísticas sobre el impacto de esas restricciones? –En Córdoba no contamos con esas estadísticas, porque nos ocupamos principalmente de temas operativos; además, las cuestiones relativas a política económica nacional se tratan más en Buenos Aires. Pero sí puedo decir que el problema aparece cuando las medidas se toman sin consultar al sector privado: si se frenan importaciones, en algún momento se afecta la producción propia. –Desde su óptica, ¿cuál sería la política correcta? –El camino no es volver a los '90, porque el mundo cambió y medidas regulatorias existen en todos los países. El tema es la razonabilidad de la regulación, ahí hay que mejorar, porque sino el país se expone a represalias. –O sea, ser "prolijos". –Claro. Tomemos el caso de la relación con Brasil, que es un motor de la actividad de muchísimos despachantes: si se extienden las restricciones y se afecta mucho el comercio intrazona, la industria cordobesa lo va a sentir, no sólo las automotrices, también el autopartismo, la metalúrgica… –¿Cómo ven desde su sector medidas "heterodoxas" con el sello de Guillermo Moreno, como, por ejemplo, hacer que las automotrices exporten vinos para compensar la balanza? –Me parece que buscar así un balance del comercio exterior revela la ineptitud del Estado, es agregarle intermediaciones innecesarias. Insisto, el tema no es la regulación, que es necesaria y más en el mundo globalizado de hoy; pero tiene que ser razonable. –¿Cuál es la principal preocupación del sector, en el contexto actual de crisis global? –Que se exacerbe el proteccionismo, ya sea el propio o el ajeno. Si crecen las restricciones y se cierran las economías, o si nuestros socios toman represalias comerciales contra el país, sería muy negativo. Pero no soy tan pesimista, no creo que sea posible un proteccionismo como el que vimos a principios de los '80: hoy el mundo y la actividad de las empresas están globalizados, sin vuelta atrás. –Al principio destacó la importancia de las Pyme incorporándose al sector exportador. ¿Qué mensaje le daría al empresario Pyme cordobés que hoy quiera exportar? –Que hoy el mercado es un mundo globalizado, no tiene que ponerse como techo el mercado regional. El desafío, más que por la calidad, pasa por lograr volumen de exportación y tener conciencia exportadora, lo que requiere un proceso y estrategia a largo plazo, no se agota en colocar excedentes. –¿Y qué aporte pueden hacer ustedes a ese proceso? –Nuestro aporte es apostar fuerte a la capacitación y así brindar el mejor asesoramiento posible: de hecho, a fin de este año prevemos mudarnos a nuestra sede propia en calle Entre Ríos 443, donde hemos destinado la mitad de la propiedad a la sala de capacitación, ya que el año próximo intensificaremos esas actividades.
Perfil. Luis Marengo preside la filial Córdoba del Centro de Despachantes de Aduana desde diciembre de 2010, con mandato por tres años. Hoy, la entidad cuenta con 110 socios.

