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JBS admite que podría vender plantas en el país

El grupo emitió un comunicado en Brasil para advertir sobre sus problemas en Argentina. Estudia reducir la producción a causa de las restricciones comerciales y de "stocks".

31 de agosto de 2010 a las 12:01 a. m.
JBS admite que podría vender plantas en el país
(Darío Galiano / Archivo).

El grupo brasileño JBS confirmó, mediante un comunicado a sus accionistas, que estudia la venta de algunas de las ocho plantas que explota en nuestro país, entre las que se encuentra el frigorífico Col-Car (Colonia Caroya), cuyas actividades están paralizadas hace casi seis meses.

"Debido a la situación actual en la Argentina (la escasez de disponibilidad de ganado y la restricción a las exportaciones), la compañía estudia reducir la producción en ese país, o incluso, la posible venta de algunas unidades de producción", indicó JBS mediante una nota al mercado firmada por el director de Relaciones con los Inversores, Jeremiah O\' Callaghan.

La posibilidad de que se desprenda de algunas de sus plantas es un secreto a voces que circula desde hace varios meses, pero que comenzó a tomar forma la semana pasada, cuando el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, confirmó esa posibilidad.

En su reunión de los viernes con empresarios, el funcionario deslizó que, durante un encuentro con directivos de JBS, estos le manifestaron la decisión de deshacerse de las unidades productivas que poseen en Pontevedra y Berazategui (Buenos Aires) y en San José (Entre Ríos). Moreno aclaró que, mientras se desarrolle el proceso de venta de esas plantas, el Gobierno nacional, junto con la empresa, llevarán adelante un programa de reapertura de las unidades de Berazategui y San José, las cuales no están operando.

Agregó que los trabajadores suspendidos cobrarán las 200 horas de "garantía horaria", de las cuales 60 horas serán aportadas por el Gobierno.

En el balance del segundo trimestre, JBS señaló que la intervención del gobierno en la Argentina sigue limitando su capacidad para revertir los resultados de las operaciones locales. Incluso, indica que, dadas las circunstancias, intentan ser lo más "creativos como sea posible" para volver a lograr rentabilidad.

También advierte que la escasa oferta ganadera llevó a concentrar los esfuerzos en productos de mayor valor agregado "para ayudar a compensar las pérdidas causadas por las restricciones oficiales impuestas a las exportaciones".

La compañía indicó que su margen bruto cayó 5,1 por ciento en comparación con el primer trimestre, "debido principalmente a mayores costos de materias primas y al deterioro de las condiciones del mercado en la Argentina".

Una de las plantas que se menciona entre las que se venderían es la de Pontevedra, en la que la firma realizó inversiones para mejorar la línea de producción de hamburguesas. De hecho, la ex planta de Cepa estuvo tres años cerrada hasta que la adquirió JBS.

Desde que llegó al país, en 2005, el grupo brasileño invirtió 330 millones de dólares, de los cuáles 100 millones fueron desembolsados durante 2007, año durante el cual adquirió Col-Car al grupo Beltrán por 20,2 millones de dólares.

Ese frigorífico realizó su última faena en marzo y muchos de sus operarios (eran alrededor de 400) ya se han desvinculado a través de retiros voluntarios.