"Hay temas de campaña que están porque no hay transparencia"
Nadin Argañaraz, director del Iaraf. El economista consideró que la transparencia gubernamental debe ser una política de Estado.
En 2009, la experiencia de haber participado en un programa para líderes en Estados Unidos impulsó a Nadin Argañaraz a bucear en las aguas de la transparencia gubernamental, algo que en la Argentina muestra pocos avances y muy dispares. Tanto que, según el director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), "hay temas de campaña que están porque no hay transparencia". Y puso como ejemplos los subsidios, las transferencias discrecionales, licitaciones y fondos para obras públicas, entre otros. –El escándalo Schoklender volvió a instalar el tema de la transparencia. ¿Dónde estamos parados? –Yo creo que uno de los desafíos es transformar a la transparencia gubernamental en política de Estado, porque en sí misma encierra condicionamientos muy fuertes para la ineficiencia y la corrupción. Desde el punto de vista racional, el funcionario público tiene muy bajos incentivos para ser transparente, porque implica mostrar la gestión, ineficiencias y malos gastos; pero la sociedad es la que tiene que exigirlo. –¿Qué se entiende por transparencia gubernamental? –Hay varios componentes. Uno es que cualquier ciudadano pueda saber cómo es la estructura del Estado, sus funcionarios, cuánto ganan, cuáles son sus roles. Otro es el proceso presupuestario, desde que nace hasta la sanción y luego el control de su ejecución. También está el acceso a la información pública, que es lo que más se tiende a relacionar con la transparencia. –Con las nuevas tecnologías hay más oportunidad es de control. –Por supuesto. Allí está la gran posibilidad que hoy existe con la transparencia gubernamental 2.0, es decir, utilizar las nuevas tecnologías para llegar de la manera más clara, simple y sencilla. Pero no hay que fantasear con el hecho de que cualquier ciudadano pueda entrar y ver cómo gasta un gobierno. –Suena difícil de digerir. –Es que hay muchas cuestiones técnicas de contabilidad pública que no tiene porqué entender cualquier ciudadano. Pero sí que una Organización No Gubernamental (ONG) y la prensa, que cumple un rol muy importante, puedan hacerlo y ser las que le transmitan al ciudadano cómo gestiona el gobierno los recursos que él tributa a través de los impuestos. –¿Es necesaria una ley específica? –Creo que deberíamos tomar todos los marcos legales que existen y plantear metas que se puedan cumplir. Además, un gobierno puede generar la información que demanda la sociedad de manera automática. –¿Por ejemplo? –Si tuviéramos un buen sistema de precios testigo avalado por ONG o instituciones respetadas, sabríamos que el gobierno no puede pagar más de lo que valen las cosas. –¿Se necesita una figura específica para esto? –Está la Auditoría General de la Nación, que necesita fortalecerse. Las provincias tienen los tribunales de cuentas. Hay una figura interesante en Estados Unidos: el auditor legislativo, que goza de una independencia prácticamente plena. –¿Y cómo trabaja? –Está la GAO (Government Accountability Office), que viene a ser una oficina de rendición de cuentas del gobierno. Depende del Congreso y se ocupa no sólo de la legalidad de las acciones del Ejecutivo, sino también de la eficiencia con la que se gasta. En 2009 y por estas acciones, el gobierno se ahorró 43 mil millones de dólares. –¿A nivel nacional, como estamos en transparencia? –Con una baja nota. Por ejemplo en subsidios, sin considerar los que van a familias, son 80 mil millones de pesos anuales para energía y transporte. Hay que darle visibilidad a los subsidios y a las transferencias discrecionales. –¿Y en la provincia? –Córdoba hizo un avance importante al darle automaticidad a la generación de información. Nuestro índice la ubica como la provincia más visible. Pero tiene que sostener lo que ya se hizo y transparentar las licitaciones y los procesos de compra. El programa–¿Cómo surgió la posibilidad de conocer estas experiencias en Estados Unidos? –En 2009, el departamento de Estado (de Estados Unidos) me eligió como líder internacional en un programa para conocer cómo se desenvuelven el gobierno y la sociedad civil. Incluía un componente muy fuerte de transparencia. Cuando volví, profundicé esto y se gestó, junto con la embajada estadounidense, un programa de transparencia gubernamental con el Iaraf y el Departamento de Estado. El año pasado se hizo con el comité de expertos de Córdoba y el ministro de Finanzas (Ángel Elettore), entre otros. El papel de la prensa en Estados Unidos sobre esto es muy fuerte, por eso este año nos pareció importante hacerlo con periodistas. –¿Qué fue lo que más le sorprendió en Estados Unidos? –La naturalidad con la que cualquier funcionario toma la visibilidad de la acción pública. Es algo incorporado que no se discute. Hay municipios que tienen una ley de reuniones abiertas, no puede haber encuentros entre funcionarios o concejales a puertas cerradas o a solas en un lugar público. Y fue interesante el caso de Chicago, donde muchos han terminado en la cárcel por corrupción.
Nadin Argañaraz.Edad. 43 años.Estado civil. casado con Esther. Dos hijos: Ramiro y Candelaria.Profesión. Doctor en Economía.Cargo. Director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).Mail. [email protected]Web. www.iaraf.orgTeléfono. (0351) 481-5037
