El 30% de los frigoríficos trabaja casi sin ganancias
Las caídas de la faena y del consumo golpean a las plantas más chicas. Según la Afic, la actividad no es rentable para los establecimientos que faenan menos de mil animales al mes.
Los cambios en variables demasiado sensibles están presionando a la industria frigorífica, a punto tal que varias plantas han suspendido sus actividades y algunas tienen pocas chances de volver a operar.
La Asociación de Frigoríficos e Industriales de la Carne (Afic) aseguró que, en Córdoba, la situación más grave la atraviesan las plantas chicas.
"La actividad no es rentable en establecimientos que faenan menos de mil cabezas por mes. Es difícil que esas plantas tengan competitividad y, por lo tanto, tampoco tienen margen para invertir", señaló el director ejecutivo de la entidad, Daniel Urcía.
En una exposición realizada ante legisladores de las comisiones de Industria, Agricultura y Desarrollo Regional, Urcía también apuntó a la necesidad de mejorar la eficiencia y los controles sanitarios.
Córdoba tiene alrededor de 40 plantas de faena, en las que, en promedio, la actividad ha caído 35 por ciento.
Sin considerar los conflictos en Col-Car y Tinnacher, se calcula que alrededor de 12 plantas están operando con una faena inferior a mil animales mensuales.
Además, la mayoría de ese grupo viene atravesando una especie de meseta en su nivel de actividad. Dicho de otro modo, no han crecido y difícilmente lo hagan ahora.
Por su parte, el presidente de la asociación, Jorge Marcotegui (grupo Beltrán), aseguró que la situación que hoy atraviesa la cadena cárnica "es la crónica de una muerte anunciada", porque "el desacierto de las políticas no podía tener otro final", indicó.
Diagnóstico. Urcía exhibió adrede los datos de 2004. "Es una foto que permite afirmar que los problemas estructurales del sector siguen siendo los mismos".
Marcotegui, en tanto, indicó que "el peso mínimo de faena es un claro ejemplo de las políticas erráticas con señales contradictorias" y consideró que "el Gobierno desalentó la producción con intervenciones y distorsiones".
El empresario reconoció que el sector también ha sufrido el impacto climático (sequía), que profundizó la caída del stock bovino. "El ciclo ganadero no se revierte de la noche a la mañana. No se puede hacer magia y menos con precios artificiales", agregó.
En el último año, el rodeo de hembras perdió 323 mil cabezas en Córdoba, según los datos de la última campaña de vacunación antiaftosa del Senasa.
En tanto, la relación ternero/vaca, un indicador de la evolución del destete y los índice de procreo, cayó a nivel nacional por cuarto año consecutivo. Hoy, de cada 100 vacas que se destetan, se obtienen 10 terneros menos que en 2003.

