Temas del día:

De la asfixia al alivio fiscal

La Provincia revirtió el ahogo financiero. Fueron claves el acuerdo con la Nación y la suba de ingresos.

02 de enero de 2011 a las 12:02 a. m.
De la asfixia al alivio fiscal

El bullicio porteño se apagaba tras las tempranas sombras de la noche del 10 de mayo último y el gobernador Juan Schiaretti se sentía una especie de orfebre. Horas antes había terminado de soldar la bisagra financiera que la Nación ofreció a las provincias que le deben plata. Ese mecanismo, forjado en el escritorio del ministro de Finanzas, Ángel Elettore, tuvo un doble efecto: en lo económico, alivió la pesada carga de la deuda. Y en lo político, limó las asperezas que habían dejado a Córdoba al borde de la cesación de pagos y de la emisión de bonos (cuasimoneda).12 meses después, ya nadie se acuerda de palabras como PAF (Programa de Asistencia Financiera), que rebotaba nerviosa de boca en boca ante los incumplimientos nacionales.También la Caja de Jubilaciones se acomodó en el nuevo tablero, aunque su pesado déficit (1.250 millones de pesos) la sigue desbordado por todos los costados, por lo que es clave el arreglo con la Anses después de 2011 y un consenso político para la sustentabilidad del sistema. El día después. Todo cambió tras el acuerdo Nación-provincias. En el día después, Schiaretti abrió al máximo la hendija a través de la cual depositó la semilla de perpetuidad que todo gobernante aspira a alcanzar a través de la obra pública. Y no perdió tiempo. Apenas los mercados le hicieron un guiño, Córdoba colocó nueva deuda por 596 millones de dólares en sólo 60 días. La letanía del tórrido diciembre de 2009 trocó en una euforia de proyectos.Detrás de esa montaña de billetes verdes asoman el opulento Centro Cívico, una parte de los gasoductos troncales, pavimentaciones de rutas, puentes, trabajos hídricos y de saneamiento, fondos para obras en municipios y nuevas líneas de alta tensión.No es poco, aunque la valoración pierde equilibrio si se considera que el gasto proyectado en la nueva sede oficial representa el 70 por ciento de un endeudamiento que presionará a los próximos gobiernos. Además, habrá poco para revertir el déficit de viviendas, mientras el fallido plan Hogar Clase Media toma forma de loteo.Esa es la contracara de las huellas que Schiaretti está dejando tras su incursión por la Casa de las Tejas, un edificio que, dicho sea de paso, mañana comenzará a desmembrarse para dar espacio a un parque temático, lo que empuja a mudanzas anticipadas y costos inútiles en alquiler.Con todo, el Ejecutivo local, que había proyectado un cierre mediocre, terminó 2010 con un excedente de ingresos de más de 3.400 millones de pesos, impulsado por giros nacionales y mayor recaudación. La subestimación presupuestaria también promete fondos extra para un 2011 signado por el calendario electoral. Efectos colaterales. La quita de 1.342 millones de pesos que Córdoba obtuvo de la Nación (ATN más fondos de la Anses) y las nuevas condiciones de refinanciación despejaron el acuciante panorama financiero. Pero... (siempre hay un pero) las nuevas emisiones de deuda representaron, según cálculos del Ieral de la Fundación Mediterránea, una carga adicional de 3.383 millones para el año que cerró.Al final, el resultado financiero de 2010 tendrá un valor simbólico. Es que, después del pago de deuda, las cuentas quedaron con un rojo de 620 millones de pesos, que Finanzas ha rotulado como "deuda flotante".Y, si bien es cierto que el peso de los vencimientos a corto plazo es menor, está en dólares el 51 por ciento de una deuda que ya superaría los 11.000 millones de pesos.Y todavía falta computar la errática caja de Epec y la erosión a la que fue sometido el Banco de Córdoba para tapar los baches del gasto corriente en 2009, un desgaste que en las últimas horas cotizó en los billetes de 100 pesos que el Central le negó a la entidad, en un nuevo capítulo de la mutante relación de Schiaretti con el poder K.