Una idea, una empresa
Entrevista a Víctor Pévere, presidente de Juntamás Plástico SA, Villa María. Con un producto imaginado y desarrollado por su fundador, esta Pyme se hizo fuerte en un mercado vital, como es el de los servicios de agua y cloacas.
¿Cuántas personas creyeron tener una buena idea, posible de realizar y comercializable pero se quedaron parados en la intención? No fue el caso de Pedro Maceda, un villamariense que al promediar los años '80, tras el fogonazo de la "lamparita", se puso a trabajar en su proyecto y terminó creando una empresa cuyo producto hoy se comercializa en todo el país, invierte en equipos y piensa en exportar. Víctor Pévere, presidente de Juntamás Plástico SA, recuerda aquellos primeros pasos."Hace unos 25 años Pedro, que es mi suegro, trabajaba con productos impermeabilizantes. Una vez estaba haciendo en Córdoba un trabajo en un techo y desde ahí observó cómo abajo estaban arreglando una cañería, la ataban con goma y alambre", relata. –Lo que miraba él no tenía nada que ver con su trabajo, digamos. –Para nada, pero es una persona muy curiosa y con inquietudes. Entonces se le cruzó la idea de hacer algo para solucionar con mayor facilidad los problemas con los caños. Volvió y en el tallercito de su casa, con un pedazo de chapa, unos tornillos y un producto que él utilizaba para impermeabilizar techos, comenzó a desarrollar esa pieza que imaginó. –¿Con sus propias manos? –Sí, a martillo, chapa, etcétera, se la rebuscó para armar dos carcasas con la circunferencia del caño, le metió el producto y lo abulonó. Yo ya estaba de novio con su hija, él me comentaba la idea, estaba convencido de que iba a funcionar como una solución y como un producto para vender. Después que lo tuvo terminado, lo primero que hizo fue patentarlo y salió a ofrecerlo. Para entonces ya me había invitado a participar de esto. –Lo sumó al proyecto. –Yo nací en Monte Buey, póngalo por favor para mí es muy importante, pero estaba trabajando en la fábrica Ingersol de Monte Maíz. –¿Quiénes fueron los primeros clientes? –Ese fue un paso muy duro porque a la gente le costaba aceptar el producto. Salió a ofrecerlo en Córdoba, San Luis, acá mismo en Villa María, pero nos costó dar en la tecla para que la gente no tuviera que renegar, que consiguiera hacer un trabajo efectivo, práctico. Para nada hubo un boom de compras (sonríe). Con el paso del tiempo se fue mejorando. –De aquel modelo hecho en chapa pasaron a… –La pieza hecha en fundición, a los primeros modelos los hacíamos en madera, de ahí al aluminio y finalmente al hierro. Lo mismo pasó con la goma que va adentro de la pieza, al comienzo la tercerizamos, pero después dejé Monte Maíz y empecé a hacer las matrices para fabricarlas. –Fue un proceso largo y lento, por lo que veo. –Sí, con las matrices para inyectar plástico ocurrió lo mismo, a la primera la compramos, al resto las hicimos acá. En 2007 entendimos que había que valorizar al máximo el producto en plástico y lo separamos de la fundición y ahí nació Juntamás Plástico. El producto tiene una gran ductilidad porque permite unir dos caños del mismo milimetraje por más que sean de dos materiales diferentes. –¿Cómo sería eso? –Claro, usted puede unir un caño de asbesto cemento con otro de plástico, sin problemas. –¿Todavía hay clientela para el producto hecho en fundición? –El producto se comercializa en las dos versiones, está quien lo quiere en plástico y quien prefiere el hierro. En hierro podíamos producir piezas más grandes, pero ahora hemos incorporado una inyectora gigante de plástico que nos permitirá aumentar sustancialmente los tamaños. Pero hoy hacemos desde 17 milímetros hasta 250. Pensamos llegar a 500 milímetros. No obstante, con un proceso artesanal de fabricación también atendemos pedidos de mil milímetros. –¿Qué es lo que está patentado? –El principio básico de funcionamiento de la pieza, incluso mi suegro ganó en el año 2000 un premio muy importante que se otorga en Francia a la invención. Junto con esa pieza creada por don Maceda, nosotros fabricamos y comercializamos toda una línea de productos adicionales que necesita el mercado. –Justamente, ¿cómo se compone ese mercado? –El principal cliente es el sector de las cooperativas de agua, a las cuales le solucionamos muchos problemas tanto para reparar un caño como para dar una conexión nueva. Otro cliente muy importante que nos ha otorgado la máxima calificación es Aguas Cordobesas. Claro que no nos hemos quedado dormidos, siempre le hemos agregado cosas al producto. –La mejora continua. –Vivimos escuchando a los usuarios, no existe el producto que no pueda ser mejorado. Si el instalador nos hace alguna sugerencia, por lo menos la estudiamos. Otra cosa que hicimos fue certificar normas de calidad las cuales nos ayudaron para entrar con el producto. Pero insisto, fue un proceso lento, entramos en Buenos Aires, el mayor consumidor, y hoy estamos en prácticamente todo el país. –Qué bueno. –Pero fíjese esto: nosotros no tenemos distribuidores exclusivos ni viajantes propios, sí clientes que se encargan de comprar y revender el producto. Toda la producción se comercializa de ese modo. –En la puerta de la fábrica, el mundo ideal. –El proceso es así. Nos entra el pedido, pasa a la planta donde cada uno sabe qué tiene que hacer, fabricamos, cobramos y enviamos. –Veo también una enorme cantidad de piezas diferentes, ¿cómo hacen los desarrollos? –Todo es una devolución a lo que nos plantea el mercado. Nos decían, por ejemplo, "las rajaduras son más largas que la junta que ustedes hacen". Entonces armábamos una matriz y lanzábamos un producto más largo. –¿Quiénes le compiten? –Hay productos alternativos con otros sistemas que nos compiten. En las tomas de servicio y cajas para medidores sí tenemos competidores, cada uno ofrece lo suyo al mercado y el cliente va eligiendo por precio o calidad. –Recién dijo que estaba por poner en marcha una nueva inyectadora. O sea que están invirtiendo en equipos. –Sí, es una máquina nueva, de origen chino, que nos permitirá inyectar hasta dos kilogramos de plástico. La adquirimos con la ayuda de un crédito del Banco Credicoop. –¡Tomaron crédito! –Pero no somos amigos de los créditos, preferimos hacer primero buenos cimientos antes de poner el techo encima. Para meterse al río, antes uno tiene que ver la otra orilla, se lo digo como pescador (ríe). –Pero si meten esta máquina es porque hay espacio para crecer. –Totalmente, aunque preferimos fortalecernos en el mercado interno. Nos estamos preparando para exportar algún día, estamos inscriptos para hacerlo y hay mercados posibles acá cerca nomás en Uruguay o Brasil. –Atención a los que están buscando cosas para exportar… –En los países limítrofes el producto podría andar muy bien. El tema es no afectar nuestra asistencia al mercado local. No me gustaría desabastecer la municipalidad vecina por querer exportar, porque nuestros clientes del país son los que nos depositaron la confianza e hicieron crecer la fábrica. –O sea que esta empresa es fruto de una idea de su suegro. –Sí, él nos ha dado una visión de emprender una fábrica. Quizá él no supo tomar el camino más corto para hacer las cosas, pero como buen "gallego" se le ponía algo en la cabeza e iba para adelante. Nos marcó la vida a todos. Con el machete abrió el paso, esperemos no defraudarlo. –Y que ayude el país. ¿Cómo lo ve al país? –Mire, yo arranqué trabajando de muy chico, vendía masitas por la calle a los 9 años; a los 13, helados. Trabajaba y estudiaba. Sé que no es muy fácil, pero me parece que hay que impulsar a la gente para que tenga iniciativa y vaya adelante más allá del país. –Comprendo. –Mire lo que me pasó, hace tiempo empecé a fabricar cuchillos como un hobby en casa. Cuando menos lo esperaba ya tenía clientes, incluso del exterior. ¿Entiende lo que quiero decir?
Cuchillero
Nombre. Víctor Pévere.Edad. 49.Estado civil. Casado con Claudia Maceda.Hijos. Matías y Lucas.Empresa. Juntamás Plástico SA.Empleados. 20.Producción. Unas 300 mil juntas por año.Hobbys. Caza y pesca.Una pasión. Con la fabricación de cuchillos, se ha convertido en un artesano reconocido en el país y el exterior. Los hace a pedido y personalizados en un tallercito en su casa. Son piezas únicas cuyo valor parte de los mil y puede llegar a los cinco mil pesos.Teléfono. (0353) 453-7261.Mail. [email protected]Web. www.juntamasplastico.com.ar

