"Comienza a hablarse de otros dos capitalismos"
Para Luis Huete, uno de los grandes gurúes del management, es necesario refundar el capitalismo para que todo vaya mejor. Las empresas deben involucrarse más en lo social.
Luis Huete lleva 30 años dando servicios de consultoría en empresas y formando estudiantes de escuelas de negocios en el mundo. Trabajó en 63 países en todos los continentes, y en España, su lugar de residencia, es considerado uno de los mejores gurúes del management . Hace pocos días estuvo en Tarjeta Naranja, empresa para la cual trabaja y en la que brindó una capacitación interna, oportunidad que La Voz del Interior aprovechó para dialogar con él. –¿Cuáles son los temas que plantean hoy las empresas? –Esencialmente cuatro cosas: primero, cómo hacer equipo arriba, es decir que quienes mandan o gobiernan la empresa, trabajen en equipo. Esto es la colaboración lateral porque suele pasar es que hay muchos celos, individualismo, mucho cada uno en lo suyo. –Entiendo. –En segundo lugar está el tema de los cambios de canales, las formas en que interactúan, cómo los consumidores eligen o toman decisiones. Es decir cómo transformamos el modelo operativo para aprovechar la capacidad que nos dan los nuevos canales, esencialmente la tecnología y las redes de grandes alcances. Otro clásico son los mercados internacionales, cómo ganar nuevos mercados. –¿Y el cuarto? –El cuarto tema es cómo hacemos para que las empresas sean un factor de cambio social, que sean parte de la solución a los problemas que tienen los ciudadanos en los países. Tenemos que refundar el capitalismo para que de alguna forma redescubramos maneras para que todo vaya mejor, involucrarse más con lo social. –Es un momento de gran cuestionamiento al capitalismo. –Sí, sobre todo del capitalismo financiero, mucha gente está convencida de que lo único que le importa son los números y el rendimiento del capital. Un modelo que maximiza variables pero a costa del resto. Por eso comienza a hablarse de otros dos capitalismos. –¿Cuáles son? –El de empresas familiares, ya que éstas suelen tener una perspectiva institucional, asume menos riesgos, son empresas que generan más relaciones a largo plazo con las personas, con los clientes. Además, se ha demostrado que una empresa familiar bien dirigida es más rentable que una empresa no familiar bien dirigida. –¿Y el otro capitalismo? –Es el capitalismo de clientes. Una empresa está para tener más y mejores clientes y por eso tenemos que cuidar el medio ambiente, a las personas, las marcas, somos buenos ciudadanos y ese foco te permite que reajustes muchas variables que el capitalismo financiero ha estropeado. –Si tuviera que darle tres consejos a una Pyme, ¿qué le diría? –Mmhh, lo llenaría de matices pero sintéticamente que tengan la obsesión de ser los mejores en todo, que no pierdan oportunidades de crecer sin dejar de ser el mejor en algo y que no tengan complejo con los grandes. –Usted vive en Madrid pero una vez por mes visita algún país de Latinoamérica ¿cómo ve a la Argentina? –Argentina es el país que más he visitado. Lo que veo es que tienen un talento espectacular, a donde van se desatacan, pero la sensación que tengo es que tienen una arquitectura institucional que hace que ese talento no acabe generando riqueza para el país y me da mucha pena. He visto en otros sitios en donde la cultura del subsidio genera dependencias que al final hacen que la gente no desarrolle todo su potencial. Así un país no tiene riqueza para invertir en infraestructura y se queda en el subsidio, con lo que acaba generando un país mediocre. No digo que sea el caso de Argentina, pero sí que ha sido el de Europa del Este. En estas cosas a veces hay buenas intenciones pero ojo, porque el populismo puede arruinar a la sociedad desde el punto de vista de la conducta y de lo que es un sistema que se retroalimenta positivamente.
2 nuevos capitalismos. Según Luis Huete, en el mundo hoy se habla del capitalismo de las empresas familiares y del capitalismo de clientes, las dos tendencias que comienzan a surgir ante el gran cuestionamiento al llamado capitalismo financiero.

