El BCE trajo algo de calma a los mercados globales
El Banco Central Europeo anticipó que adoptará más medidas anticrisis.
Washington. La posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) decida en su reunión de principios de octubre nuevas acciones de estabilización del sistema financiero y dé estímulo a la economía trajo ayer algo de calma a los mercados, tras otra jornada de nerviosismo. Los comentarios hechos por algunos miembros del BCE, al margen de las reuniones que los miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) celebran en Washington, apuntan en una doble dirección.Por un lado, el gobernador del Banco de Bélgica y miembro del consejo de gobierno del BCE, Luc Coene, dio a entender que es posible una rebaja de los tipos de interés. "Si los datos a principios de octubre muestran que las cosas están peor de lo que preveíamos, examinaremos el tipo de decisiones que se requieren", indicó.Por otro lado, el gobernador del Banco de Austria, Ewald Nowotny, indicó que el BCE podría reintroducir la línea de préstamo a 12 meses para asegurar la financiación de la banca comercial, algo que no hacía desde diciembre de 2009.En opinión de una mayoría de los ministros y expertos que participan en las reuniones de Washington, el BCE sigue siendo la única verdadera defensa de los europeos frente al peligro de un contagio catastrófico de la crisis de la deuda surgida en Grecia.Ministros y responsables participantes en la asamblea del FMI y BM urgieron a los europeos para que aceleren la aplicación de las decisiones tomadas en julio, por las que acordaron ampliar la capacidad de actuación de la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF). Este instrumento financiero temporal puede movilizar préstamos para los gobiernos de la Eurozona necesitados por un montante global de 440.000 millones de euros, pero no puede todavía recomprar sus bonos.En el comunicado publicado por las veinte economías más importantes del planeta (G20), los representantes europeos se comprometieron a "aplicar a tiempo", y en cualquier caso antes de noviembre, "las acciones necesarias". El ministro británico de Finanzas, George Osborne, recordó a los miembros de la Eurozona que "el tiempo se agota" y que deben poner en marcha lo acordado, si es que no quieren que la crisis se vuelva incontrolable.

