La UE acordó el tratado de austeridad
Los países miembro, excepto el Reino Unido y la República Checa, adoptarán un límite al déficit fiscal del 0,5 por ciento del PBI, a partir de 2013.
Bruselas. Todos los países de la Unión Europea (UE), excepto Gran Bretaña y la República Checa, firmaron ayer un nuevo tratado de austeridad, diseñado para detener el gasto excesivo de la eurozona y poner fin a la agobiante crisis de deuda soberana del bloque, a la vez que se comprometen a estimular el crecimiento en toda la región. El nuevo pacto fiscal, acordado en una reunión de líderes europeos en la capital de Bélgica, incluye estrictos frenos de deuda y dificulta la posibilidad de que los "pecadores del déficit" evadan sanciones. Ahora, deberá ser firmado por los líderes el próximo 1° de marzo y está previsto que entre en vigor a partir del 1° de enero de 2013.También aprobaron el adelanto de la entrada en vigor del Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede) al próximo 1° de julio, un año antes de lo que se había acordado. Se trata de un fondo para afrontar crisis de deuda soberana. El debate sobre la elevación de su capacidad desde los 500 mil millones de euros actuales a los 750 mil millones, se decidirá en la próxima cumbre, en marzo.La eurozona espera que el endurecimiento de reglas convenza a los inversionistas de que todos los países podrán controlar sus deudas y restaure la confianza en el euro."Tenemos una mayoría de 25 que se integrarán en este momento al pacto fiscal", dijo el primer ministro sueco Fredrik Reinfeldt.Si bien las nuevas reglas sólo se aplicarán para las 17 naciones de la eurozona, el conjunto de estados esperaba obtener mayor apoyo de otros países del bloque, con vistas a que el acuerdo eventualmente fuera incorporado al tratado principal de la UE.Gran Bretaña, de antemano, había señalado en diciembre que no aceptaría el nuevo acuerdo. La República Checa no lo firmó debido a problemas del procedimiento parlamentario. Los ojos puestos en Grecia. Sin embargo, el tema dominante en la reunión de los 27 líderes de la UE fue Grecia. Atenas y sus tenedores de bonos parecen a punto de llegar a un acuerdo para reducir la deuda helena y poder recibir un segundo plan de rescate de 130 mil millones de euros."Pedimos a las autoridades griegas y a la troika –el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional– que acuerden el programa a finales de esta semana", dijo el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, al término de la cumbre.Los negociadores de los acreedores privados de Grecia dijeron el sábado que están cerca de cerrar un acuerdo para reducir la deuda y evitar así su bancarrota.A pesar de ello, las autoridades europeas temen que incluso esa ayuda sea insuficiente para arreglar la situación financiera de Grecia y algunos culpan a Atenas por retrasarse en la ejecución de sus medidas de austeridad.Alemania propuso, el fin de semana, que Atenas ceda en forma temporaria su control fiscal y presupuestario al comisionado de presupuestos de la eurozona antes de recibir nuevas asistencias.La idea fue rechazada inmediatamente, tanto por la Comisión Europea como por el gobierno griego. La oposición fue tal que la misma canciller alemana, Ángela Merkel, descartó la idea al llegar a Bruselas.La canciller agregó que Europa debe respaldar a Grecia en las prometidas reformas. Pero aclaró: "Esa buena voluntad sólo sirve si Grecia y el resto de los estados la analizan juntos".Sin embargo, lejos están los acuerdos de Grecia de solucionar por completo el débil panorama de crecimiento económico de Europa, especialmente ante las medidas de austeridad adoptadas para controlar la deuda soberana.Uno de los temas dominantes será el desempleo, que en España es casi del 23 por ciento a nivel general y casi del 50 por ciento entre los menores de 25 años, con más de cinco millones de parados en total (ver Rajoy... ). Advertencia de Cameron. El primer ministro británico, David Cameron, advirtió ayer a sus socios europeos que si el pacto fiscal afecta de algún modo al buen funcionamiento del mercado único tomará medidas. "Nos parece bien que concluyan un acuerdo de disciplina fiscal si eso les va ayudar a solucionar el desbarajuste del euro. Nos parece estupendo, siempre que no se salgan del guión y afecten a nuestros intereses", manifestó Cameron."Políticas fiscales, bien. Intromisión en las políticas de mercado común que afectan al Reino Unido, mal", resumió de forma telegráfica el primer ministro.Por otro lado, mostró de nuevo su rechazo a la propuesta de la tasa de transacciones financieras, un gravamen para las operaciones bancarias que Francia ya anunció que adoptará y que el Reino Unido rechaza por perjudicar a su mayor industria, el imperio financiero de la City.En relación a la voluntad del presidente francés, Nicolás Sarkozy, de introducir la tasa en las transacciones en toda la UE, el premier británico afirmó: "Si otros creen que es una buena idea aprobar una medida que acabará con miles de empleos del sector financiero en este contexto de desempleo masivo en Europa, allá él".

