Trabajar entre mentiras, encubrimiento y misoginia
Después del arresto de su ex directora, periodistas de tabloides empiezan a revelar secretos sobre el ambiente de trabajo.
Después del arresto de su ex directora, periodistas de tabloides empiezan a revelar secretos sobre el ambiente de trabajo. Disfraces, intimidaciones, mentiras eran ingredientes del ambiente de olla a presión que prevalecía en el News of the World y otras publicaciones cuando la mano derecha de Murdoch, Rebekah Brooks, estaba a cargo, contaron algunos periodistas.Michael Taggart, quien trabajó en The Sun en 2003, dijo que la publicación durante la dirección de Brooks se caracterizaba por "insensibilidad y misoginia"."Los periodistas que estaban dispuestos a someterse a sí y a otros al ridículo extremo eran los destinados al éxito", afirmó Taggart.Los conocedores dicen que en el mundo del tabloide prevalecía la actitud de apelar a cualquier medio para conseguir los fines. Pero la presión en News International, editora del The Sun y el News of the World , era particularmente intensa.Taggart dijo que participaba en forma regular en vigilancias nocturnas para el periódico, lo que era infrecuente en otras publicaciones para las que trabajó. Explicó que otros tabloides estaban ávidos de escándalos y celebridades, pero que tendían a depender de "grandes contactos en vez de operaciones encubiertas".En los tabloides de Murdoch, negarse a ese juego significaba quedar relegado.Otro periodista que pasó siete años en News of the World dijo que la humillación era rutinaria. "Todo era muy jerárquico", comentó con la condición del anonimato. Asimismo la actitud hacia las mujeres, que nunca había sido demasiado respetuosa, no mejoró bajo la dirección de Brooks.Los comunicadores comentaron que la falsificación de los hechos era parte de la rutina bajo la dirección de Brooks.Una tercera fuente del News of the World , que también habló bajo la condición de no ser identificado, dijo que algunos editores insertaban detalles falsos para dar sensacionalismo a las crónicas.El periodista que trabajó allí siete años dijo que no había lugar a protestas. Agregó que el diario no admitía cuestionamientos. "Hacer lo que se tenga que hacer para conseguir resultados", era la premisa.

