Todo sea por mantener las relaciones en su primavera
La Cancillería rusa declaró ayer que el acuerdo de intercambio fue posible gracias a la actual primavera en las relaciones bilaterales.
La Cancillería rusa declaró ayer que el acuerdo de intercambio fue posible gracias a la actual primavera en las relaciones bilaterales.
El intercambio de agentes se efectuó “en el contexto general de mejora de las relaciones ruso-estadounidenses, con el fin de darles un nuevo dinamismo en el espíritu de los acuerdos al más alto nivel entre Moscú y Washington sobre el carácter estratégico de la cooperación bilateral”, señaló el ministerio.
La cartera agregó que el canje fue acordado por el Servicio de Espionaje Exterior ruso (SVR) y la CIA norteamericana con el visto bueno del Kremlin y la Casa Blanca, partiendo de “consideraciones humanitarias y los principios de cooperación constructiva”.
Según diversos analistas, tanto Moscú como Washington deseaban cerrar cuanto antes el embarazoso caso, que ensombrecía sus nuevas relaciones y podría entorpecer la ratificación en Estados Unidos del nuevo tratado de desarme nuclear.
Sin embargo, algunas voces criticaron al Kremlin por canjear ciudadanos rusos por ciudadanos rusos y no por espías norteamericanos detenidos, así como la escasa eficacia del servicio de espionaje.
“Fue el golpe más duro a nuestro espionaje en el último medio siglo”, apuntó el presidente del Comité de Seguridad del Parlamento, Guennadi Gudkov, coronel del FSB en la reserva.

