Rusia le vendió a Venezuela al menos 100 sistemas antiaéreos
Se revelaron ayer nuevos documentos sobre la relación entre Moscú y Caracas. Uribe, las Farc y Sarkozy también aparecen en los cables.
Madrid. Altos funcionarios del gobierno de Rusia confesaron el año pasado a una delegación de Estados Unidos que habían vendido a Venezuela, hasta ese momento, 100 misiles antiaéreos de manejo individual, una de las armas que Washington considera más desequilibrantes en la región, según indican los cables del Departamento de Estado filtrados por WikiLeaks. Aunque el presidente venezolano, Hugo Chávez, había anunciado la adquisición de ese armamento, nunca se había revelado la cifra ni se sospechaba que fuese tan alta.El rearme de Venezuela y su cada vez más estrecha colaboración militar con Rusia enciende desde hace tiempo las alarmas en Washington, que presiona a varios gobiernos aliados y a la propia Rusia para que no vendan armas a Caracas.La razón oficial es el temor de que estas puedan acabar en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).Sin embargo, los papeles filtrados por Wikileaks revelan datos concretos de la presencia militar rusa en Venezuela, la adquisición de, al menos, 100 misiles Igla (aguja, en ruso) y, sobre todo, el protagonismo de uno de los hombres de mayor confianza del premier Vladimir Putin, el viceprimer ministro Igor Sechin, en las relaciones con el país caribeño. Otras revelaciones. Los cables de la embajada de Estados Unidos en Bogotá dados a conocer ayer revelaron movimientos de aproximación entre las Farc y el gobierno colombiano de Álvaro Uribe, que en los últimos meses de su mandato intensificó los contactos para establecer un diálogo directo con la guerrilla. Los documentos dan cuenta de la reunión mantenida con el enviado de uno de los máximos comandantes guerrilleros, que quiso entablar "una relación" con los diplomáticos estadounidenses.Al mismo tiempo, la información enviada a Washington por sus embajadas en Bogotá y París develaron que la liberación de Ingrid Betancourt obsesionó tanto al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que estaba dispuesto a conseguirla previo pago de rescate.El mandatario gestionó la intervención del entonces presidente de Estados Unidos, George Bush, ante el gobierno colombiano, y ponderó reunirse con Manuel Marulanda, "Tirofijo", jefe de las Farc.Sarkozy también sugirió intercambiar a la rehén franco colombiana por otro de esa guerrilla, Simón Trinidad, encarcelado en Estados Unidos.

