Rousseff, cómoda favorita para la sucesión de Lula
Llueven los rumores sobre sus posibles medidas de gobierno. Ella desmintió planes de ajuste y dijo que impulsará el crecimiento con empleo.
Brasilia. La ventaja que las encuestas revelan en Brasil a favor de la candidata del Partido de los Trabajadores, Dilma Rousseff, abrió el temprano debate sobre la integración de su futuro gabinete, e incluso sobre el lugar que tendrán los aliados del Partido del Movimiento Democrático Brasileño.
Las versiones también indican que el equipo de Rousseff tendría en análisis un paquete de medidas de austeridad fiscal para un eventual primer año de mandato, aunque eso fue desmentido con la promesa de que se impulsará "un crecimiento con empleo" y "continuará la valorización del salario mínimo".
A 42 días de las elecciones generales de octubre, la candidata oficialista ya percibe las demandas que traería un probable triunfo en la primera vuelta, lo que anticipó en las últimas horas un cruce de versiones y aclaraciones sobre la conformación de gabinete, la relación con aliados y opositores, e incluso el rol que tendrá el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
En plena campaña proselitista, la candidata petista prometió esta madrugada "crecimiento económico con empleo" al encabezar con Lula un acto en la puerta de una fábrica automotriz paulista, donde negó que ambos analicen la conformación de un futuro gabinete, informaron los medios locales Folha, Estado y Globo, y las agencias Ansa y DPA.
Ambos hicieron campaña desde el acoplado de un camión en la puerta de la automotriz Mercedes Benz, en San Bernardo Del Campo, el mismo lugar que recorrió el entonces candidato Lula durante los 80 y los 90. Se sumaron ahí los candidatos al gobierno de San Pablo, Aloizio Mercadante, y al Senado Marta Suplicy.
Al frente de todas las encuestas que le anticipan un triunfo en primera vuelta, la candidata petista fue llamada como "nuestra presidenta" por Lula, quien reiteró que en un eventual gobierno de Rousseff no será "apenas un ayudante", sino que defenderá a los trabajadores como en sus inicios de sindicalista.
En tanto, la candidata y su partido debieron salir al cruce de las publicaciones que daban cuenta ayer de que la ex ministra ya discutía con el presidente Lula los nombres que integrarían su eventual gabinete.
El ex ministro de Hacienda Antonio Palocci, quien trabaja en la coordinación de la campaña de Rousseff, es uno de los dirigentes que cuenta con el respaldo de la candidata y de Lula. Palocci, cuyas posiciones son consideradas "monetaristas", puede cohabitar en un hipotético gabinete con Luciano Coutinho, un economista caracterizado como "desarrollista" y actual titular del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES).
Ante la fuerte avanzada de Rousseff, y como respuesta inmediata a los números negativos, la coalición opositora pretende subir el tono del discurso de su candidato, José Serra, y apuntalar su agenda y su estrategia para hacer frente al crecimiento de la adversaria.

