Europa. El acelerador de partículas más potente del mundo estará apagado hasta 2030 por reformas

El CERN inició una pausa de cuatro años en las operaciones del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) para llevar adelante una profunda modernización de la instalación. Las obras permitirán aumentar la cantidad de colisiones y mejorar la búsqueda de nuevas partículas, incluida la materia oscura.

03 de julio de 2026 a las 05:27 p. m.
El acelerador de partículas más potente del mundo estará apagado hasta 2030 por reformas
El acelerador de partículas más potente del mundo estará cerrado hasta 2030 por reformas.

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas más potente del mundo, inició este lunes una parada técnica de cuatro años para someterse a una profunda remodelación que permitirá aumentar significativamente su capacidad de investigación.

La instalación, ubicada en la frontera entre Suiza y Francia y operada por la Organización Europea para la Investigación Nuclear (Cern), volverá a funcionar en 2030 bajo el nombre de Gran Colisionador de Hadrones de Alta Luminosidad (HL-LHC).

El LHC alcanzó notoriedad mundial en 2012 al confirmar la existencia del bosón de Higgs, conocido popularmente como la "partícula de Dios", un hallazgo que le valió el Premio Nobel de Física de 2013 a los científicos François Englert y Peter Higgs.

Desde entonces, el laboratorio se convirtió en una de las principales herramientas para estudiar las partículas fundamentales que componen el universo.

Más colisiones para buscar materia oscura

Durante los trabajos se renovarán 1,2 kilómetros del anillo de 27 kilómetros del acelerador con nuevos imanes superconductores y detectores mucho más precisos. Según explicó la física del Cern Nedaa-Alexandra Asbah, la actualización equivale a reemplazar la cámara de un teléfono por otra con una resolución muy superior, capaz de captar detalles antes imposibles de observar.

Con estas mejoras, los científicos esperan producir entre 140 y 200 colisiones cada vez que dos haces de partículas se crucen, frente a las aproximadamente 60 actuales. Esto permitirá recopilar hasta 100 veces más datos que los obtenidos desde el inicio de las operaciones del LHC en 2008.

Uno de los principales objetivos será profundizar la búsqueda de la materia oscura, una sustancia invisible que, junto con la energía oscura, representa alrededor del 95% del universo. Hasta ahora, ninguna de las partículas que la compondrían pudo ser detectada de forma directa.

Inteligencia artificial y nuevos desafíos científicos

El enorme incremento en la cantidad de colisiones generará miles de millones de eventos por segundo, por lo que el Cern incorporará sistemas de inteligencia artificial para seleccionar en tiempo real cuáles registrar y analizar.

Sin embargo, Asbah remarcó que estas herramientas "no sustituirán a los físicos", sino que funcionarán como apoyo para el trabajo científico.

Los investigadores también buscarán observar por primera vez la producción simultánea de dos bosones de Higgs y estudiar cómo interactúan entre sí, un experimento que podría aportar información clave sobre la evolución del universo en los instantes posteriores al Big Bang.

La modernización demandará una inversión total de 1.200 millones de francos suizos (unos 1.400 millones de dólares), financiada por los países miembros del Cern y contribuciones internacionales. Pese al impacto de la pandemia y la guerra en Ucrania sobre los costos, el presupuesto definitivo quedó apenas un 16% por encima de la estimación original presentada en 2016.