Por un voto, España aprobó el mayor ajuste en democracia
Los 169 diputados socialistas sacaron adelante el decreto que reduce el gasto social.
Madrid. Un solo voto le sirvió al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, para mantener vivo su gobierno. Sacó adelante el decreto con el mayor recorte de gasto social de la democracia del país ibérico, que incluye la rebaja de sueldo de los empleados públicos y el congelamiento de pensiones, entre otras medidas. Pero lo hizo en una dramática sesión parlamentaria, de la que estaban pendientes Europa y los mercados internacionales, y en la cual la oposición le pidió elecciones anticipadas.
El presidente disfrutó el día, pero lo justo y necesario, porque sólo obtuvo los votos de los 169 diputados del Partido Socialista Obrero Español (Psoe), contra 168 de un conglomerado opositor conformado por el Partido Popular (PP, que cuenta con 153 bancas), el Partido Nacionalista Vasco (PNV), el bloque de izquierdas (IU-ICV), los nacionalistas gallegos, los vascos de Nafarroa Bai (NaBai) y Unión, Progreso y Democracia (Upyd).
Zapatero está más solo que nunca, aunque haya superado lo que su entorno equiparó a una "moción de confianza encubierta" y que se asemejaba a una moción de censura sin candidato alternativo.
Respira porque perder esta votación hubiera supuesto el fin de su gobierno y quedar en evidencia ante Europa y ante el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que le pidieron que abordara el recorte para reducir el déficit. En ese frente exterior, ganó.
Pero la respiración puede convertirse en bocanadas si no supera la siguiente prueba, la de la reforma laboral. Si no hay acuerdo con sindicatos y patronal tendrá que abordar la reforma contra la calle.
"En el actual escenario socioeconómico, marcado por los recortes sociales y ante cualquier reforma laboral lesiva para los derechos de los trabajadores, las confederaciones sindicales de CC. OO. y UGT procederán a la convocatoria de una huelga general", expresa un documento conjunto de las agrupaciones sindicales.
Ambas dejaron claro su rechazo al decreto, aunque sostuvieron que las medidas se tomarán a partir del lunes, cuando vence el plazo de negociación impuesto con las patronales.
Zapatero respira, pero pierde mucho en el empeño porque incluso los tres partidos que con su abstención le ayudaron a ganar la votación le lanzaron reproches durísimos.
Con las 13 inhibiciones de los catalanes de Convergencia i Unió (CiU), Coalición Canaria (CC) y Unión por el Pueblo Navarro (UPN), el gobierno logró validar su plan de ajuste destinado a reducir en 15 mil millones de euros el déficit en 2010 y 2011, para volver al límite del tres por ciento en 2013, como exige la Unión Europea (UE).
Críticas de todos lados. "Este decreto-ley simboliza el fracaso de toda su política y no sólo la económica, y desde luego, mi grupo parlamentario no va a contribuir con su voto a que el principal problema de la economía española, usted, siga ahí", apuntó el líder del PP, Mariano Rajoy, quien aspira a suceder a Zapatero y quien ya perdió dos veces en las urnas contra el dirigente socialista, en 2004 y 2008. Los próximos comicios generales en España están previstos para 2012.
Según su entorno, Rajoy dudó sobre cómo votar ante la presión de banqueros y empresarios que le pedían que se abstuviera, pero tomó la decisión de decir "no" al estar seguro de que sería aprobado gracias a la abstención de CiU.
"Se acabó su etapa como presidente. Haga los deberes que le imponen desde afuera y la reforma laboral. Deshaga todo lo que hizo mal, que no es poco. Y cuando lleguen los presupuestos y no pueda sacarlos adelante, convoque a elecciones, es lo que espera y necesita este país", afirmó contundente el portavoz de CiU, Josep Antoni Duran Lleida.
"El momento requiere patriotismo con mayúscula", aseguró Ana Oramas, de la CC, indignada por tener que permitir con su abstención la aprobación del recorte.
"Pónganse a trabajar y a gobernar mejor. Por favor, no nos hagan pasar otro bochorno planetario", resumió Carlos Salvador, diputado de la UPN.
Según la vicepresidenta segunda del gobierno y ministra de Economía, Elena Salgado, la aprobación del decreto recoge "medidas que son imprescindibles y urgentes". Señaló que aunque los indicadores económicos presentan una tendencia a la mejoría y España "se ha incorporado desde comienzos de año a la recuperación mundial, no está exenta de riesgos".
A Zapatero se le borró la sonrisa de la cara y siguió el debate como mero espectador, con las mandíbulas apretadas. Al presidente se le escapó gran parte de su fuerza política y los socios potenciales pusieron años luz de distancia.
Se quedó casi sin margen en el Parlamento para gobernar y con un creciente clima de crispación con las centrales obreras. Con razón dijo a la salida del Congreso que trabajará "para que las nuevas reformas e iniciativas puedan tener más confianza parlamentaria".

