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La ola de violencia en el sur de Brasil nace en la cárcel

En una semana se registraron 73 ataques a ómnibus, autos y comisarías en 23 localidades del estado de Santa Catarina.

08 de enero de 2013 a las 12:01 a. m.
Agencia EFE
La ola de violencia en el sur de Brasil nace en la cárcel
Contra los servicios públicos. Los colectivos son uno de los blancos favoritos.

Brasilia. La policía del estado brasileño de Santa Catarina confirmó ayer que la ola de violencia que afecta desde hace 10 días a esa turística región fue ordenada por bandas que operan desde las cárceles. Lo que hasta ahora era sólo una sospecha fue convertido en absoluta convicción por el comisario jefe de la policía civil de Santa Catarina, Aldo Pinheiro D'Avila, quien dijo a los periodistas que "no existen dudas" sobre el origen de la ola de vandalismo que en los últimos días se ha regado por ese estado del sur de Brasil."No son indicios. Es plena convicción y plena certeza de que la orden para esos ataques, que son próximos al terrorismo, partió de bandas que operan dentro de los presidios", declaró D'Avila.Florianópolis, capital de ese estado, y otras ciudades vecinas fueron objeto en los últimos 10 días de reiterados atentados contra ómnibus de transporte público, comisarías y estacionamientos, en los que fueron quemados decenas de vehículos.Los ataques ocurren siempre durante la noche y, según balances parciales, ayer por la madrugada fueron incendiados otros dos colectivos y un automóvil particular.Con estos nuevos incidentes, el número de atentados suma ya 73 en 23 localidades, incluida Florianópolis, uno de los destinos turísticos favoritos de los argentinos en Brasil.Para intentar acabar con la violencia, las autoridades decidieron proteger con escolta policial a los ómnibus de transporte público y restringir su circulación durante la madrugada, pero eso no basta para controlar la acción de los vándalos. Detonantes. La violencia recrudeció después de que el 2 de febrero un canal de televisión local difundiera imágenes tomadas dentro de una cárcel en las que se veía a un grupo de presos desnudos y en cuclillas siendo maltratados por numerosos agentes. Según organismos de derechos humanos, ese tipo de violencia es habitual en las cárceles del país, que fueron calificadas de medievales por el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, quien dijo a fines del año pasado que "preferiría morir" a pasar "muchos años" en una prisión brasileña.D'Avila admitió que ese video puede haber contribuido a la ola de violencia, pero sostuvo que más determinantes para la reacción de los presos fueron diversas medidas adoptadas para contener el tráfico de drogas dentro de los presidios.Dijo además que, durante la última semana, fueron detenidas 30 personas sospechosas de participar en los ataques y afirmó que la mayoría tiene contactos con los capos de las bandas que operan en las cárceles.La situación en Santa Catarina genera preocupación en el gobierno brasileño y llevó al Ministerio de Justicia a ofrecer el envío de agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad, un batallón especialmente preparado para hacer frente a desórdenes públicos.Esa oferta será estudiada por autoridades de Santa Catarina, que además solicitaron el traslado de decenas de presos de ese a otros estados, a fin de intentar descabezar a las bandas.Las autoridades sospechan que esas organizaciones tienen vínculos con el llamado Primer Comando de la Capital (PCC), surgida hace más de 10 años en cárceles de San Pablo y que desde entonces incitó diversas olas de violencia en esa región.La última ocurrió entre mayo y octubre del año pasado y causó la muerte de cerca de un centenar de agentes de policía de San Pablo. Esa oleada de ataques acabó sin explicaciones, tal como había comenzado, pero dio paso a una seguidilla de atentados en Santa Catarina.

Nexos con Paraguay

Las autoridades brasileñas creen que existen nexos entre el PCC y mafias que operan en las prisiones de Santa Catarina, y temen que ese estado sea un nuevo tentáculo de la banda paulista, que tiene vínculos con narcotraficantes paraguayos.