Obama: El Estado de Israel garantiza que no haya otro Holocausto
El presidente de EE.UU. aseguró hoy que la existencia del Estado de Israel no es producto del Holocausto y garantiza que el mismo no se repetirá.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró hoy que la existencia del Estado de Israel no es producto del Holocausto y garantiza que el mismo no se repetirá, en ocasión de la última jornada de su visita de tres días a Israel y Palestina. "El Estado de Israel no existe a causa del Holocausto, sino que gracias a la supervivencia de un Estado judío fuerte nunca más habrá un Holocausto", afirmó Obama durante una visita al museo del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén.
La valoración histórica de que Israel "no existe a causa del Holocausto" era esperada por el gobierno israelí desde el 4 de junio de 2009, cuando en su famoso discurso de El Cairo Obama estableció una relación directa entre ambos episodios históricos.
Israel, indignada, consideró que con eso respaldaba la tesis palestina de que los judíos están en una tierra que no les pertenece y con la que no tienen ningún vínculo histórico, con lo que, a su juicio, deslegitimaba el derecho de existencia de Israel como Estado judío.
En Yad Vashem, el museo que guarda el recuerdo de los seis millones de judíos que murieron a manos de los nazis antes y durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el jefe de la Casa Blanca también condenó tajantemente el antisemitismo.
"Para el antisemitismo no hay lugar en el mundo civilizado", sostuvo el mandatario, quien previamente había encendido la llama eterna en la Sala del Recuerdo del museo y depositado una corona floral, informó la agencia de noticias DPA.
En el suelo de la sala en penumbra están grabados los nombres de los campos de concentración en toda Europa.
Obama fue acompañado durante su visita por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente Shimon Peres.
"No son números", dijo Obama respecto a las víctimas del Holocausto. "Eran hombres, mujeres y niños, tantos niños", agregó el presidente estadounidense.
Última jornada. Este viernes, Obama discutió con el rey Abdullah II de Jordania el conflicto sirio y los esfuerzos para reanudar el proceso de paz entre palestinos e israelíes, y mañana hará un viaje turístico a las monumentales ruinas de Petra, la antigua capital del desierto.
Obama se mostró preocupado por el escenario posterior a la -para él- segura caída de Assad, con la posibilidad de que Siria se convierta en un "paraíso de extremistas", para lo cual, dijo, "estamos intentando evitar divisiones religiosas en el futuro estado".
Dijo que "estamos intentando impedir que la opresión sea sustituida por la opresión" y que lo sea, en cambio, "por la libertad y las oportunidades".
Para ello, Obama sugirió acelerar al máximo la "transición política" que suplantaría al actual gobierno sirio con uno de los alzados que esta misma semana, no sin fuertes tensiones, eligieron un ciudadano estadounidense como cabeza de un "gobierno de transición".
Para paliar el drama de los refugiados que provoca el enfrentamiento sirio, el mandatario estadounidense prometió aumentar su ayuda financiera a Jordania y que Washington otorgará a Ammán 200 millones de dólares más para que pueda atender a los casi 500.000 refugiados sirios que se encuentran en su territorio.

