Murió la hija de Stalin, que desertó a Occidente en plena Guerra Fría
Era la única mujer del dictador soviético. No guarda buenos recuerdos de su padre.
La hija del ex dictador soviético Josef Stalin, cuya deserción al Occidente durante la Guerra Fría avergonzó a los gobernantes comunistas y la convirtió en una autora exitosa, murió en Estados Unidos a los 85 años, con otro nombre y con urgencias de dinero.Con tres hermanos varones, fue la "pequeña princesa" de Stalin, aunque sus recuerdos del líder no sean los mejores. Tuvo tres nombres: Svetlana Stalina; luego tomó el apellido de su madre, Alliluyeva, cuando murió su padre en 1953; y finalmente fue Lana Peters, cuando se casó en 1970.Lana Peters, entonces, murió de cáncer de colon el 22 de noviembre de Wisconsin, donde vivió intermitentemente antes de adquirir la ciudadanía estadounidense, informó ayer la juez de instrucción del condado de Richland, Mary Turner.Tras su muerte, el diario The Wisconsin State Journal publicó fragmentos que Peters dijo a uno de sus periodistas en una entrevista antes de hospitalizarse, a condición de que se publicaran luego de que falleciera."El rompió mi vida. Quiero explicártelo. Rompió mi vida dos veces", dijo al periodista Doug Moe. La primera fue cuando envió a un campo de concentración a su fallecido esposo Brijesh Singh, un escritor y cineasta. La segunda, cuando le impidió a ella ingresar a la escuela de arte.Cortina de hierro. Su deserción de la Unión Soviétaca en 1967 causó un furor internacional y fue un golpe de relaciones públicas para Estados Unidos. Pero Peters, quien dejó a dos hijos en territorio soviético, dijo que su identidad implicó más que un cambio de bando en la Guerra Fría. Ella incluso volvió a la Unión Soviética en 1980, sólo para regresar a Estados Unidos un año más tarde.Cuando se fue de la Unión Soviética a la India en 1966, planeaba dejar las cenizas de su tercer esposo fallecido, un ciudadano indio, y regresar. Pero en lugar de eso, llegó sin aviso a la embajada estadounidense en Nueva Delhi y solicitó asilo político. Después de una breve estadía en Suiza, viajó a Estados Unidos.Peters llevaba con ella un libro de memorias que había escrito en 1963 sobre su vida en Rusia. "Veinte cartas a un amigo" fue publicado meses después de su llegada a Estados Unidos y se volvió un éxito de ventas.En el libro ella recuerda a su padre, quien murió en 1953 después de gobernar la nación durante 29 años, como un hombre distante y paranoico.Su cuarto y último matrimonio fue con el arquitecto William Wesley Peters, a partir de lo cual adoptó el nombre Lana Peters, y tuvo una hija, Olga. En esa entrevista definitiva con el diario de Wisconsin, Peters dijo que la gente pensaba que tenía dinero por ser la hija de Stalin, pero que no era así. "Soy una pobre, vieja señora que vive con 700 dólares al mes", señaló.

