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Lula, mucho más que un "ex"

A siete meses de dejar el cargo, Lula sigue siendo referencia ineludible. Macelo Taborda.

03 de agosto de 2011 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Lula, mucho más que un "ex"

Ayer recibió al presidente salvadoreño, Mauricio Funes, con quien habló sobre su proyecto de una fundación para fortalecer la integración política y económica de América latina y el combate a la pobreza en África. El viernes pasado compareció como invitado especial entre las presidentas de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y su colega de Brasil, Dilma Rousseff, en la inauguración del edificio de la embajada de nuestro país en Brasilia. En horas viajará a Colombia, donde Juan Manuel Santos lo recibirá en la Casa de Nariño.La oposición política de su país recuerda de forma sistemática su nombre para acusarlo de interferir en decisiones gubernamentales o asociarlo a casos de corrupción que mancharon a la actual administración y obligaron a dejar el cargo, entre otros, al jefe de Gabinete Antonio Palocci. Pero ni los repetidos tuits de alerta de su adversario José Serra (a quien derrotó para llegar a la presidencia en octubre de 2002), acerca de que ya está en campaña por su regreso al poder en 2014, ni las críticas de la prensa, que le endilga un "cogobierno" con su heredera, han menguado su popularidad.Luiz Inácio "Lula" da Silva, quien se fue el 1º de enero pasado con un récord de adhesión que orillaba el 80 por ciento, recobra día a día protagonismo no sólo puertas adentro del país más influyente de la región. La semana pasada, hubo quienes esperaban su presencia como un invitado más en Lima, para la asunción del nacionalista Ollanta Humala, al que algunos definieron como "el Lula peruano". La comparación, desatinada por donde se la mire, se basó en el viraje de estrategia que el ex militar adoptó para la primera vuelta de abril pasado y, sobre todo, para el balotaje del 5 de junio. A diferencia de los comicios de 2006 que perdió frente a un Alan García que explotó en su contra la admiración del nacionalista hacia el presidente venezolano Hugo Chávez, este año Humala dijo que su modelo a imitar era el de Lula. Ollanta contó con un par de asesores que habían trabajado para el ex tornero que gobernó Brasil y hasta copió su eslogan más exitoso de hace nueve años: "La esperanza vence al miedo". Claro que Lula nunca se prestó mientras gobernaba a la supuesta dicotomía latinoamericana entre una "izquierda radical y retardataria" asociada al bolivariano y otra "izquierda moderada y moderna" en la que se lo ubicaba. Un ejemplo claro de esa postura lo dio Lula cuando, días antes las presidenciales de diciembre de 2006, el mandatario brasileño visitó a su vecino para inaugurar un puente sobre el río Orinoco. Allí, en medio de los ataques de la oposición a su colega y de comparaciones periodísticas que usaban su gestión para denostar a Chávez, Lula hizo una contundente toma de posición al sostener que nunca había visto a alguien que hiciera tanto por los pobres de Venezuela como su actual presidente.Cuando opositores jaqueaban a Evo Morales, Lula dijo que la elección del primer presidente indígena de Bolivia fue el hecho más importante para el continente en las últimas décadas.El viernes en Brasilia, el ex presidente volvió a tomar partido sin medias tintas. Sostuvo que "Dilma y Cristina van a hacer historia para América del Sur y América latina", y hasta bromeó con mudarse para votar en Argentina."Juntas tienen mucha más fuerza que la que tuvimos con Néstor (Kirchner)… y estoy seguro que las dos juntas en el G-20 van a cambiar la política mundial y la geopolítica del Consejo de Seguridad de la ONU", vaticinó un Lula por cuya popularidad hasta el mismísimo Barack Obama dijo una vez sentir envidia. Su augurio llevaba un pronóstico implícito para octubre.Lula ha vuelto al ruedo político internacional luego de siete meses de "descanso". Su liderazgo en la política interna de Brasil nunca terminó de mudarse del Palacio del Planalto.