Lo que en verdad está en juego
Las elecciones de la próxima semana ponen en juego la forma en que se aplica el modelo económico de Perú, aunque no el modelo en sí. Pedro Luque.
Las elecciones de la próxima semana ponen en juego la forma en que se aplica el modelo económico de Perú, aunque no el modelo en sí. Desde 2004, la economía peruana creció más del 60 por ciento. El llamado "milagro económico peruano" es reconocido en el mundo.Ese modelo que predomina desde hace dos décadas, con el cual se detuvo la hiperinflación, se basa en la exportación de materias primas, posee naturaleza desindustrializadora, está marcado por una reducida presencia estatal, con poco gasto público y gran presencia de capitales extranjeros. Este modelo, que se afianzó a principios de los '90 con una reforma tributaria y arancelaria, con privatizaciones y la eliminación de 1.300 millones de dólares en subsidios, es el que ayudó a los peruanos a salir de su pozo y hoy mantiene la estabilidad de los precios.Sin embargo, hay una necesidad de que esos ingresos se redistribuyan y lleguen a las capas más pobres.Los cinco candidatos que pelean arriba la presidencia prometen mantener el modelo. Ni siquiera el nacionalista de izquierda Humala se anima proponer una cambio radical. Su apuesta es retocar el modelo, mientras que los otros prometen fiel continuidad.Habrá que ver si la sociedad peruana está dispuesta a retocar la receta, o si prefiere las cosas como están.

