Israel reacciona al voto de la ONU con más asentamientos
El gobierno de Benjamin Netanyahu autorizó tres mil nuevas viviendas en Jerusalén y Cisjordania. Naciones Unidas aceptó el jueves a Palestina como Estado observador.
Jerusalén. La reacción tardó poco en llegar. No habían pasado 24 horas desde que los palestinos lograron ante la Asamblea General de la ONU el reconocimiento mundial a su proyecto de Estado, cuando el Ejecutivo israelí lanzó su represalia: el gobierno de Benjamin Netanyahu permitirá la construcción de tres mil viviendas en Jerusalén Este y en Cisjordania, confirmaron fuentes oficiales. El crecimiento de los asentamientos es precisamente el gran punto de desencuentro entre la comunidad internacional e Israel. Esa distancia quedó plasmada en los resultados de una votación que ilustra el creciente aislamiento internacional del actual Ejecutivo israelí. Nueve países apoyaron a Israel frente a 138 que secundaron la iniciativa palestina en la ONU.Los palestinos condenaron enérgicamente el anuncio y corroboraron su negativa de iniciar negociaciones de paz mientras continúen los trabajos de construcción. Con Netanyahu encaminado a conseguir la reelección e insistiendo en que cualquier negociación comenzaría sin precondiciones, las posibilidades de paz parecen dirigirse a un estancamiento.Precisamente, el negociador palestino, Saeb Erekat, condenó el anuncio israelí al afirmar que "desafía a toda la comunidad internacional e insiste en destruir la solución de dos Estados". Agregó que las autoridades palestinas analizan sus opciones.A su vez, Meir Margalit, concejal del Ayuntamiento de Jerusalén y responsable de la parte oriental de la ciudad, afirmó que "esta es una provocación de Netanyahu al mundo occidental". Cree sin embargo que las palabras del gobierno pueden ser sólo una amenaza porque para hacerse efectiva tiene que superar numerosos trámites que podrían demorarse hasta un año.Hace más de dos años que las conversaciones de paz están en punto muerto, en parte debido a este asunto. Los palestinos se niegan a sentarse a la mesa de negociación hasta que no cese la construcción en Cisjordania y Jerusalén Este. Una zona clave. Parte de los nuevos asentamientos se instalarían en una zona cercana a Jerusalén conocida como E-1. De construirse allí, impediría la continuidad territorial entre el norte y el sur de Cisjordania. Hasta ahora, Washington se opuso a cualquier tipo de urbanización en esa zona. Para los palestinos, construir en E-1, y enlazar la nueva colonia con el asentamiento de Maale Adumin, equivaldría poco menos que a una declaración de guerra. Más de 500 mil israelíes se instalaron en Cisjordania y el este de Jerusalén desde que Israel se apoderó de esos territorios en 1967.Fuentes diplomáticas israelíes interpretan el anuncio de Netanyahu como una respuesta contundente a la resolución aprobada en la ONU. Acelerar la expansión de asentamientos forma parte de la batería de amenazas que Israel elevó durante los días previos a la votación y con la que pretendía que el presidente palestino, Mahmud Abbas, renunciara a llegar hasta la ONU.En tanto, países y bloques regionales del mundo felicitaban a los palestinos por su nuevo estatus y pedían abocarse ahora a lograr un relanzamiento de las negociaciones de paz con Israel. Pero, por lo que parece, seguirán estancadas.Mensaje para nueve"La Historia los juzgará". Netanyahu elogió ayer a Estados Unidos y a los otros países que votaron en contra del pedido de Palestina. "Los nueve países se mantuvieron del lado de la verdad y de la paz. La Historia los juzgará con toda la justicia que merecen", dijo Netanyahu en alusión al propio Israel y a Estados Unidos, Canadá, Panamá, República Checa, Islas Marshall, Micronesia, Nauru y Palau.

