Francia protesta contra las deportaciones
La política de expulsión de gitanos desató una ola de manifestaciones en más de 130 ciudades francesas. París fue el centro.
París. Miles de personas salieron ayer a las calles de numerosas ciudades francesas y de otros países de Europa para mostrar su indignación por las expulsiones de gitanos decretadas por el presidente Nicolas Sarkozy, a quien culpan de propagar la xenofobia. París fue el epicentro de una jornada de movilización que se extendió por un centenar de ciudades francesas, a las que se sumaron concentraciones frente a embajadas y consulados de capitales de la Unión Europea.La convocatoria, realizada por un centenar de asociaciones y organizaciones humanitarias y a la que se unieron partidos políticos de la izquierda gala y los principales sindicatos, contó con una importante respuesta.En la capital francesa, numerosas personalidades del mundo del espectáculo, así como responsables políticos, desfilaron junto a los miles de personas que se concentraron en la Plaza de la República. Según organizadores fueron 50 mil manifestantes; 12 mil según la policía.Entre los convocados estuvieron el alcalde socialista de París, Bernard Delanoë, la líder de los Verdes, Cicile Duflot, y mandatarios de la extrema izquierda gala.El cortejo parisiense estuvo abierto por un grupo de gitanos cuyo campamento, situado en las afueras de la capital, fue destruido por las autoridades el mes pasado.Tras una pancarta con el lema "No a la política inhumana de Sarkozy", los manifestantes mostraron su rechazo a la política del gobierno. Hubo pocos gitanos entre los congregados, ya que ellos se manifestarán en París el 15 de septiembre. En el centro de las críticas. Numerosas pancartas y lemas calificaban de xenófoba la política de Sarkozy, al que acusan de culpar a los gitanos de los males de la sociedad. El presidente intensificó la expulsión y el desmantelamiento de campamentos a raíz de los disturbios que se produjeron en la localidad de Saint Aignan en julio, después de que un gitano muriera tras una persecución policial.Desde entonces, el gobierno francés repatrió a sus países de origen a más de mil gitanos, y desmanteló un centenar de campamentos, política que provocó una gran polémica en el país y más allá de las fronteras.Los manifestantes no dudaron en comparar al inquilino del Elíseo con el mariscal Petain, hombre que dirigió el régimen colaboracionista de Vichy, que durante la ocupación alemana entregó a miles de judíos a los nazis para su deportación a los campos de concentración.Para Corinne, que desde hace años presta ayuda a los gitanos que viven en campos en las afueras de muchas ciudades francesas, "Sarkozy tomó ahora como cabeza de turco a los gitanos, pero mañana serán otros colectivos"."Francia no pertenece a Sarkozy, pertenece a los ciudadanos, incluidos los inmigrantes", aseguró Pierre, erigido en portavoz de una asociación de ayuda a los sin papeles.La manifestación de París se abrió con la interpretación ante el Ministerio de Inmigración a cargo de un grupo de artistas de la canción Les p'tits papiers (Los papelitos), el alegato de Serge Gainsbourg contra la necesidad de tener documentos.Además de París, hubo manifestaciones, menos numerosas, en Burdeos, Lyon, Rennes, Marsella, Lille y en otras 130 ciudades.Las protestas también se desarrollaron en diferentes ciudades de la Unión Europea como Madrid, Barcelona, Roma y Bruselas.

