El fuerte terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el sur de Filipinas dejó un saldo preliminar de al menos 32 personas fallecidas y más de 200 heridos. El fenómeno, ocurrido a las 7.37 de la mañana, tuvo su epicentro en el mar frente a la isla de Mindanao, a una profundidad de 33 kilómetros.
El sismo provocó el derrumbe de edificios, cortes de energía eléctrica y un "pequeño tsunami" con olas de hasta un metro que impactó en las zonas costeras. Las autoridades locales informaron que la mayoría de las víctimas se registraron en estructuras colapsadas y por deslizamientos de tierra.

Víctimas y desaparecidos en Mindanao
En la provincia de Sarangani, un deslizamiento de tierra en la localidad de Glan sepultó a 13 aldeanos, según confirmó Rene Punzalan, funcionario de mitigación de desastres. Otros cuatro residentes murieron en la misma provincia por diversas causas relacionadas con el temblor.
La ciudad portuaria de General Santos, un centro clave para la exportación de atún con más de 700 mil habitantes, reportó al menos 12 personas desaparecidas. Equipos de rescate trabajan intensamente en un supermercado, un almacén y una escuela primaria que sufrieron derrumbes totales o parciales.
Otras muertes fueron confirmadas en las provincias de Cotabato del Sur y Davao Occidental, además de la isla de Balut. En muchos casos, los fallecimientos se debieron a la caída de escombros en viviendas y edificios religiosos, como una mezquita dañada.

Testimonios del sismo en Filipinas
“Nuestra camioneta de repente dio un tirón y pensé que teníamos un neumático ponchado”, relató Rod Sosmeña, director regional de la Oficina de Defensa Civil, sobre el momento del impacto. Sosmeña se encontraba circulando por General Santos cuando comenzó la sacudida.
El funcionario describió escenas de desesperación en las calles de la ciudad portuaria. “La sacudida fue muy fuerte y la gente salió corriendo de las casas a las calles”, explicó el director regional a la prensa internacional.
Por su parte, Ednar Dayanghirang, otro vocero de respuesta a desastres, detalló su experiencia en la ciudad de Davao. “Apenas podía mantenerme de pie y conservar el equilibrio cuando el suelo se sacudió mientras salía de mi casa”, manifestó el funcionario.
Daños en infraestructura y transporte
El terremoto afectó gravemente la infraestructura de transporte en la región sur del archipiélago. El aeropuerto internacional de General Santos fue cerrado de manera temporal y se procedió a la cancelación de 17 vuelos nacionales.
En el ámbito educativo, el sismo coincidió con el inicio de clases tras las vacaciones de verano. Más de 100 estudiantes que participaban en ceremonias de izamiento de bandera sufrieron golpes o desmayos debido al pánico generalizado.
En la capital, Manila, se reportó que el edificio de una emisora de radio sufrió un derrumbe parcial. No obstante, el personal de la filial provincial logró evacuar la planta baja del edificio de cuatro pisos sin registrar lesiones.
Alerta de tsunami y alcance regional
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) monitoreó olas de hasta un metro en las provincias de Sultan Kudarat y Sarangani. En el poblado de Kiamba, se registró un pico de 1,4 metros de altura en el nivel del mar.
El impacto del tsunami se extendió fuera de las fronteras filipinas, registrándose olas de menor tamaño en Indonesia, Palaos y Japón. En la isla indonesia de Célebes se detectó un movimiento de 83 centímetros, mientras que en Japón las olas alcanzaron los 20 centímetros.
Teresito Bacolcol, director de Phivolcs, calificó el evento como un “terremoto importante”. El funcionario advirtió a la población sobre el riesgo de las réplicas: “busquen asesoramiento antes de regresar a edificios y casas dañados que podrían colapsar”.
Respuesta oficial y ayuda internacional
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr, ordenó la suspensión de clases y la movilización inmediata de todas las agencias de respuesta. “El gobierno nacional está actuando y no dejaremos a Mindanao atrás”, afirmó el mandatario mediante un comunicado oficial.
A nivel internacional, Estados Unidos confirmó que está coordinando con Manila para brindar apoyo en las tareas de rescate. Otros países como Francia y Nueva Zelanda también manifestaron su disposición para colaborar con el país asiático.
Filipinas se encuentra ubicada en el denominado “Anillo de Fuego” del Pacífico, una zona de alta actividad sísmica y volcánica. El país suele enfrentar unos 20 tifones al año, lo que lo convierte en una de las naciones más propensas a desastres naturales en el mundo.
*Con información de Associated Press