Una final de fútbol teñida de política
La presidenta de la Comunidad de Madrid pidió suspender el partido Barcelona-Athletic de Bilbao por temor a que se silbe el himno español.
Madrid. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, opinó que se debe suspender y jugar a puertas cerradas en otra sede la final de la Copa del Rey de mañana entre Barcelona y Athletic de Bilbao, por temor a que los hinchas catalanes y vascos silben el himno español. "Los ultrajes a la bandera o al himno son delito en el Código Penal. Mi opinión es que el partido se debe suspender y celebrarse a puertas cerradas en otro lugar", afirmó la alcaldesa ante la posible silbatina.Como respuesta, el presidente vasco ( lehendakari ), Patxi López, le pidió a la presidenta de la Comunidad de Madrid que retire sus "desafortunadas declaraciones" sobre la final de la Copa del Rey porque, "lejos de desautorizar a quienes pretenden contaminar la gran fiesta del fútbol con otros objetivos fuera de lugar, sólo contribuyen a encrespar ánimos y enturbiar el clima previo".El presidente vasco remitió una carta a Esperanza Aguirre, en la que le trasladó su "desacuerdo y desagrado" por sus declaraciones. La presidenta de la Comunidad de Madrid teme que en el Estadio Vicente Calderón los hinchas de ambos equipos silben el himno nacional o a la monarquía, como ocurrió hace tres años en la final que los mismos equipos jugaron en Valencia.

