Increíble. El obrero que robó la Mona Lisa, la escondió bajo su cama y cambió la historia del arte

Vincenzo Peruggia sustrajo la icónica pintura del Museo del Louvre en 1911 y desató un escándalo internacional que mantuvo la obra oculta durante dos años.

23 de junio de 2026 a las 04:41 p. m.
El obrero que robó la Mona Lisa, la escondió bajo su cama y cambió la historia del arte
Vincenzo Peruggia sustrajo la icónica pintura del Museo del Louvre en 1911 y desató un escándalo internacional que mantuvo la obra oculta durante dos años.

El 21 de agosto de 1911, un modesto decorador italiano llamado Vincenzo Peruggia perpetró el robo de arte más recordado del siglo XX al sustraer la Mona Lisa del Museo del Louvre.

El hurto no requirió armas ni tecnología de seguridad para ser vulnerado, sino apenas una bata blanca de mantenimiento y conocimiento interno del edificio.

Tras salir caminando por la puerta principal con el cuadro, el hombre ocultó la obra de Leonardo da Vinci dentro de un baúl bajo su cama en un pequeño departamento de París.

Un escape indetectable en el Louvre

Peruggia, quien tenía 29 años al momento del robo, conocía a la perfección la distribución y las debilidades de la institución francesa.

El día en que recuperaron La Gioconda.
El día en que recuperaron La Gioconda. (Web)

Previamente, el empleado había trabajado allí cortando e instalando vitrinas protectoras de vidrio para diversas obras, incluyendo la de la propia Gioconda.

Aprovechando que el museo estaba cerrado por limpieza, descolgó la pintura del Salón Carré, le quitó el marco y envolvió la tabla con su bata blanca para salir a la calle sin levantar sospechas.

Dos años oculta bajo la cama y pistas falsas

La desaparición de la obra recién fue notada por un pintor al día siguiente, desatando un pánico inmediato en la policía de toda Francia.

El Museo del Louvre en 1911 sin el cuadro.
El Museo del Louvre en 1911 sin el cuadro. (Web)

Durante las primeras semanas, las autoridades llegaron a interrogar a Peruggia en su departamento, pero los detectives no revisaron el baúl de doble fondo donde descansaba la pintura.

El oficial a cargo de la búsqueda afirmó con exceso de confianza: "El robo tuvo lugar el día de cierre, sabemos quién entró y salió, esta investigación solo tomará de dos a tres días".

Ante la falta de resultados concretos, las autoridades francesas llegaron a arrestar e interrogar erróneamente a figuras de la cultura como Pablo Picasso y el poeta Guillaume Apollinaire.

El motivo real: ¿patriotismo o dinero?

El misterio se resolvió finalmente en diciembre de 1913, cuando Peruggia viajó en tren a Florencia e intentó vender el cuadro al marchante de arte Alfredo Geri.

Vincenzo Peruggia sustrajo la icónica pintura del Museo del Louvre en 1911 y desató un escándalo internacional que mantuvo la obra oculta durante dos años.
Vincenzo Peruggia sustrajo la icónica pintura del Museo del Louvre en 1911 y desató un escándalo internacional que mantuvo la obra oculta durante dos años. (Web)

Tras ser arrestado en la habitación de su hotel, el ladrón declaró que su motivación era puramente patriótica, buscando devolver la obra a Italia tras los presuntos saqueos de Napoleón Bonaparte.

Sin embargo, los investigadores hallaron cartas enviadas a su padre que revelaban un fuerte interés económico detrás de la hazaña en el museo.

"Estoy haciendo un voto para que vivas mucho tiempo y disfrutes del premio que tu hijo está a punto de conseguir para ti y para toda nuestra familia", detalló en uno de sus escritos.

El salto definitivo a la fama mundial

La justicia italiana demostró cierta empatía con el argumento nacionalista de Peruggia y le otorgó una condena sumamente leve de apenas un año y 15 días de prisión.

Más allá de la condena judicial, los más de dos años de incesante cobertura mediática y la expectación del público transformaron a la obra para siempre.

Gracias a la popularidad generada por este robo, la Mona Lisa dejó de ser solo una pintura valorada por críticos para convertirse en el ícono indiscutido del arte a nivel global.