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Europa inicia una cumbre signada por las urgencias

Funcionarios de Alemania y Francia se mostraron ayer menos optimistas sobre la aceptación que tendrán las propuestas de Merkel y Sarkozy para reformar tratados.

08 de diciembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias AP, Télam y EFE
Europa inicia una cumbre signada por las urgencias
¿Una mano amiga? Sarkozy se reunió ayer con Timothy Geithner, el secretario del Tesoro de Obama (AP).

Berlín, París. Funcionarios alemanes y franceses redujeron ayer las expectativas de que se logre un acuerdo en la reunión que comienza esta noche en Bruselas y que busca salvar el euro, lo que desinfló el optimismo de los inversores sobre una solución de fondo en la crisis de la deuda soberana europea. En lugar de un nuevo tratado entre los 27 miembros de la Unión Europea, un funcionario francés sugirió que el resultado más probable será un acuerdo entre los 17 países de la Eurozona. Y otro funcionario alemán dijo que el acuerdo podría demorar hasta la Navidad.Analistas dijeron que quizá no se pueda esperar tanto tiempo, sobre todo después de que agencias calificadoras advirtieran sobre una posible rebaja de la nota de 15 de los 17 países que usan el euro, en caso de que no se perciba un plan firme para solucionar la crisis de deuda iniciada en 2009.La cumbre que comenzará esta noche ha sido considerada vital para los países de la Eurozona, cuyas economías han sido afectadas por la abultada deuda soberana de algunos países. A esa sensación de urgencia contribuyó la advertencia de la calificadora de riesgos Standard & Poor's de degradar la calidad crediticia de los bonos europeos, lo que elevaría el costo de la deuda.Las bolsas bajaron tras la noticia. En Francfort, el índice DAX retrocedió el 1,1 por ciento, mientras que en Nueva York el Dow Jones perdió un 0,6 por ciento y el euro cayó un 0,3 a 1,3358 dólares."Hay una creencia generalizada de que la cumbre tendrá éxito, por lo que hay espacio para la decepción", comentó el economista Stefan Schneider, del Deutsche Bank.En su carta al presidente de la Unión Europea, Herman van Rompuy, Angela Merkel y Nicolas Sarkozy insistieron en que se debe tomar una decisión en la reunión, a fin de que el nuevo tratado pueda entrar en vigencia en el segundo trimestre."Estamos convencidos de que debemos actuar sin demora", escribieron.Van Rompuy ofreció una alternativa para lograr en el futuro la disciplina fiscal. Fue partidario de simplemente enmendar las normas existentes aplicables a las 17 naciones de la Eurozona, lo que permitiría a sus líderes evitar que cada país tenga que aprobar el nuevo tratado mediante votaciones parlamentarias.El funcionario alemán rechazó la propuesta y la tildó de "un truco más de Bruselas que no satisface ni las expectativas del público ni las de los mercados". Insistió en que para restaurar la confianza en el euro y calmar los mercados, Europa necesita la legitimidad de un tratado acordado y ratificado con propiedad."Si son necesarias varias rondas de negociaciones, estamos preparados para ello", dijo el funcionario, y agregó que "no hay aún mayoría en los cambios sobre el nuevo tratado entre los miembros e instituciones".Sugirió además que las negociaciones, que deberían concluir mañana, podrían ser prolongadas para llegar a un acuerdo. "No hemos hecho planes para el fin de semana", indicó.Antes, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, había afirmado: "Estamos muy animados con el progreso logrado". Lo dijo tras reunirse con su colega francés, François Baroin, en el segundo día de su gira por cinco ciudades europeas.La confianza en un acuerdo global había sufrido anteayer otro duro golpe cuando Gran Bretaña, que no usa el euro como moneda, amenazó con bloquear los cambios al Tratado de la UE si no se atienden los reclamos de Londres de que no se toque el mercado común europeo y de que se garantice su posición de centro financiero a nivel global.

Por una base común

Carta con plan. Los gobernantes de Alemania y Francia detallaron su propuesta de reformas en una carta enviada a Herman van Rompuy y que incluyó novedades respecto del lunes.

Cambio. Merkel y Sarkozy pidieron avanzar hacia la creación de una base impositiva común para las corporaciones, un impuesto a las transacciones financieras y regulaciones a los mercados laborales de los estados miembro, ideas históricamente rechazadas por países de la UE como el Reino Unido e Irlanda.

Marco. "Un nuevo marco legal común, plenamente consistente con el mercado interno, debería establecerse para permitir un progreso más rápido en áreas específicas", dijeron en la carta el francés y la alemana.

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