Embajadora de EE.UU. en Paraguay lamenta filtraciones de WikiLeaks
Dijo que los datos difundidos ponen en peligro las relaciones internacionales de Estados Unidos.
Los datos presuntamente confidenciales del Departamento de Estado difundidos por WikiLeaks ponen en peligro las relaciones internacionales de Estados Unidos, dijo el lunes la embajadora de ese país en Paraguay, Liliana Ayalde.Durante una conferencia de prensa, la embajadora sostuvo que las filtraciones "son un acto lamentable que pone en riesgo las relaciones con los países y las personas".La diplomática fue citada por el canciller Héctor Laconagta para que explique la veracidad de los informes presuntamente solicitados por el Departamento de Estado en 2007 sobre los candidatos a presidente para los comicios de abril de 2008 en Paraguay."No tuve acceso a esos documentos", dijo Ayalde tras reunirse con el canciller, quien le entregó una nota "manifestando la preocupación del gobierno sobre las publicaciones".Por su parte, Laconagta señaló que al gobierno paraguayo le preocupa "el tenor y la gravedad de las publicaciones de WikiLeaks en medios internacionales de prensa que son muy creíbles" y advirtió que por ahora "manejamos la situación con mesura, sin apresuramientos y no hablaremos de espionaje".WikiLeaks, sitio especializado en filtrar documentos secretos, envió copia de miles de despachos al diario español El País, a The New York Times, a The Guardian en Gran Bretaña, al francés Le Monde y a la revista alemana Der Spiegel.Según estas filtraciones, en 2007 personal de la sede diplomática estadounidense en Asunción reunió datos de los candidatos a la presidencia como la ex ministra de Educación Blanca Ovelar, del entonces oficialista Partido Colorado; el general retirado Lino César Oviedo, del opositor Partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace); el entonces obispo emérito católico Fernando Lugo --quien finalmente resultó electo presidente-- y el ex vicepresidente Luis Castiglioni del Partido Colorado.El Departamento de Estado solicitó datos políticos, íntimos y hasta comunes, varios de ellos del dominio público, como fotografías, escaneos del iris, ADN, huellas dactilares, estatura, peso y perfil, números telefónicos y direcciones de correo electrónico, entre otros.La ex ministra Ovelar dijo sentirse "tranquila porque soy una persona transparente. Mis actividades son públicas, no tengo nada que esconder. Me pueden investigar que no encontrarán nada raro".Pero Castiglioni se sintió molesto y consideró que la recolección de datos sobre su vida privada es "una abierta injerencia de un país en los asuntos particulares de los habitantes de otro país".Lugo y Oviedo no hicieron comentarios.

