Elecciones con pronóstico de derrota para Obama
Las encuestas vaticinanun triunfo de los republicanos para los comicios de hoy. Renuevan 37 gobernaciones, 435 diputados y 37 de los 100 senadores.
Washington. El opositor Partido Republicano de Estados Unidos se encamina a obtener importantes victorias hoy en las elecciones de gobernadores estatales y cargos legislativos. Con 37 gobernaciones en juego, además de los 435 miembros de la Cámara de Representantes y 37 de los 100 senadores, se cree que el malhumor con la política y la crisis económica harán mella en estados controlados por el oficialismo del presidente Barack Obama.Los republicanos parten como los grandes favoritos para las elecciones legislativas de hoy, según las encuestas divulgadas ayer, que los colocan entre 6 y 15 puntos por delante de sus rivales demócratas.Así, el último sondeo de la firma Gallup realizado entre 1.539 probables votantes coloca a los republicanos en cabeza con un 55 por ciento de la intención de voto frente al 40 por ciento de los demócratas.Otra encuesta conjunta del diario The Wall Street Journal y la cadena televisiva NBC pronostica también un gran avance de los republicanos ante la que describen como "frustración" con el presidente y el Congreso de mayoría demócrata.Los republicanos aparecen con una ventaja de seis puntos en la consulta del Journa l y NBC , al lograr el 49 por ciento del apoyo popular frente al 43 por ciento de los demócratas.Casi la mitad de los votantes que se inclinan por un Congreso dominado por los republicanos aseguran que el suyo es un "voto de protesta" contra el partido en mayoría.Pese a que existe consenso en que la derecha parte con ventaja para la cita con las urnas hoy, no hay consenso en cuán grande será su empuje.Las distintas conclusiones a las que llegan el Journal y Gallup son un ejemplo, pero otras encuestas difieren también en el grado de apoyo: el canal de televisión Fox News, por ejemplo, coloca a los conservadores 13 puntos por delante, CNN les da 10, la firma de encuestas Rasmussen nueve y el diario New York Times seis.El gran interrogante, según señala hoy la propia Gallup, no es pues quién ganará las legislativas de mañana en las que se renovará el total de la Cámara de Representantes, 37 senadores, otros tantos gobernadores y varios puestos estatales y locales, sino "por cuánto ganarán los republicanos".Nate Silver autor del blog FiveThirtyEight que predijo correctamente los resultados en todos los estados del país durante las presidenciales de 2008, afirmó ayer que dadas las distintas conclusiones de las encuestas "es difícil predecir el tamaño de la ola republicana". Bancas en danza. Los republicanos necesitan 39 escaños para hacerse con la mayoría en la Cámara de Representantes, y 10 para alcanzarla en el Senado. Según el modelo de simulación de FiveThirtyEight, los conservadores lograrán unos 53 escaños en la Cámara de Representantes, mientras que en el Senado alcanzarán unos siete, lo que no les daría la mayoría en esa cámara. Si los pronósticos van por el camino correcto, será la primera vez en los últimos 80 años en los que el Senado de Estados Unidos no cambia de liderazgo al mismo tiempo que la Cámara de Representantes.El previsible cambio de fuerzas en el Congreso promete complicar la agenda de gobierno de los demócratas y alterar el rumbo de la presidencia de Barack Obama.El propio asesor político del presidente, David Axelrod, recordó ayer que algunos de los grandes temas pendientes, como la reforma migratoria, no podrán acometerse sin el apoyo de los republicanos.Los demócratas fueron incapaces de sacar esa reforma adelante en los últimos años pese a su mayoría en ambas cámaras y con un margen previsiblemente achicado, el cumplimiento de esa y otras promesas electorales podría complicarse aún más.En ese contexto, los demócratas insisten que asumieron el timón del país en medio de la peor crisis de los últimos 70 años, forjada bajo la presidencia del republicano George W. Bush. A su favor esgrimen el argumento de que han estabilizado la economía y piden más tiempo para finalizar las reformas emprendidas. Sin embargo, un electorado agobiado por un de-sempleo de casi el 10 por ciento no parece, a juzgar por las encuestas, dispuesto a darles otra oportunidad.

