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Elección polarizada dentro y fuera de Venezuela

La campaña electoral, en su manera más convencional, vive hoy su penúltimo día en Venezuela. Marcelo Taborda.

03 de octubre de 2012 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Elección polarizada dentro y fuera de Venezuela

L a campaña electoral, en su manera más convencional, vive hoy su penúltimo día en Venezuela. Mañana los principales protagonistas de la contienda del domingo, el presidente Hugo Chávez y el abanderado de la coalición opositora, Henrique Capriles Radonski culminarán meses de proselitismo con dos escenografías cargadas de simbolismo. El candidato de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) cerrará su campaña en Barquisimeto, capital del estado Lara, cuyo gobernador Henri Falcón, era hasta 2010 del riñón del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), de Chávez, pero se pasó a las filas de la oposición.El presidente y aspirante a una nueva reelección, en tanto, será el orador central ante una masiva concentración en Caracas, con la que aspira a superar de modo ostensible la multitud que acompañó en la capital a Capriles el domingo pasado.El comando opositor juega a otro golpe de efecto, como el dado el fin de semana con la "ocupación" de la avenida Bolívar, emblemático escenario para las concentraciones chavistas. Mañana tratará de mostrar que en su proyecto incluye a quienes apoyaban al mandatario y se han visto desilusionados. Marea roja. Desde la otra vereda, esperan que la marea de color rojo que adhiere al presidente colme no sólo la Bolívar sino otras seis avenidas principales de la capital. Ante esa gente, Chávez buscará demostrar que sus fuerzas, a pesar de los vaivenes de su enfermedad, están intactas. El comando Carabobo, del oficialismo, confía en que la empatía del presidente sea la llave de una nueva victoria.Lo concreto es que la veda que regirá desde el primer minuto del viernes no callará del todo los cruces ni silenciará acusaciones y mensajes de campaña a través de medios de comunicación tradicionales y redes sociales.Es un hecho que el oficialismo se centrará en mostrar a Capriles como otro lobo con piel de cordero. Chávez ha reiterado que los supuestos planes centroizquierdistas o promesas de la MUD de mantener las misiones u otras obras sociales de estos casi 14 años de chavismo son sólo la máscara que envuelve un "paquetazo neoliberal", que huele a pasado, aunque se perfume de "nuevo".Quedó claro que la oposición acentuará sus críticas en cuestiones sensibles como la inseguridad o falencias del Estado que repercuten en la vida cotidiana no sólo de los venezolanos más ricos. Cada quien con su ficha. En medio de las estrategias de unos y otros, es más que probable que se filtren encuestas cuya difusión ya está prohibida y que, en el último relevamiento, marcaban un repunte de Capriles pero a Chávez aún con ventaja. A ese complejo tablero interno, en el que cada opinión consultada está impregnada por el posicionamiento visceral de quien la vierte, se suman no menos pasionales expectativas externas.Las relaciones y alianzas tejidas por la revolución bolivariana y procesos de integración regional como el Mercosur, del que Venezuela es flamante miembro, esperan una definición. También aquellos que recelan de algunos vínculos del actual gobierno venezolano en diferentes puntos del planeta.Venezuela vuelve a las urnas y la oposición confía en derrotar a quien ya los venció casi tantas veces como los años que lleva en el poder. Sólo un referéndum en 2007 y las legislativas un par de años después fueron reveses para Chávez, quien ganó claramente cada vez que su puesto estuvo en juego.Desde el entorno de Capriles se alega que 20 años serían demasiado y que el candidato opositor encarna hoy las ansias de cambio que el propio Chávez representó en 1998. El presidente replica a su contrincante acusándolo de representar no el futuro, sino una vuelta al pasado, al que su país dejó atrás con el triunfo de la revolución.Casi 19 millones de venezolanos están llamados a elegir presidente entre seis candidatos, aunque la polarización sólo haga hablar de dos. El impacto de lo que decidan trascenderá sus fronteras.