El gobierno boliviano intenta bajar tensión y evitar huelgas
Las autoridades confirmaron un muerto, aunque habrían sido dos, en los choques entre policías y campesinos que bloqueaban la vía que une La Paz con la Amazonia.
La Paz. El gobierno del presidente Evo Morales Ayma confirmó ayer la muerte de una persona a raíz de los enfrentamientos entre campesinos y policías en la vía que comunica La Paz con la Amazonia boliviana, según informó una fuente oficial.
El ministro de Gobierno (Interior), Sacha Llorenti, dijo en una entrevista en los medios estatales que la persona murió el sábado por la noche en un hospital de La Paz, donde fue trasladado una vez que la policía desbloqueó la carretera.
Asimismo, el funcionario informó que otra persona se encontraba en estado muy grave, aunque algunos medios locales y voceros de sindicatos aseguran que ya habría fallecido.
El viernes pasado las fuerzas del orden intervinieron en la localidad de Caranavi, en los Yungas de La Paz, para desbloquear una ruta cerrada por campesinos que piden al presidente Morales, que instale en esta población una planta para procesar cítricos.
Más de 700 agentes de policía participaron de la operación, que logró habilitar el paso para más de 1.500 personas y centenares de vehículos que estaban retenidos desde hacía casi dos semanas en esta carretera.
Los enfrentamientos ocurrieron cuando, tras despejar tres bloqueos en la ruta, los policías llegaron a Caranavi y fueron recibidos "a balazos" por los campesinos del lugar.
Según el ministro, la actuación de la policía se produjo para evitar choques entre civiles y evitar escenarios de violencia "que ya se estaban produciendo", además de frenar las amenazas de actuación de algunos sectores, como los mineros.
Llorenti explicó además que varios policías resultaron heridos de bala por disparos con arma de fuego de los campesinos, y que se detuvo a 35 personas, siete de las cuales ya fueron puestas en libertad con medidas cautelares.
El gobierno convocó ayer para mañana a dirigentes de diferentes sectores de la localidad de Caranavi, a una reunión con el propio Morales, para dialogar sobre el conflicto y la demanda de instalación de la procesadora de cítricos.
"Hemos cursado una nota a la Federación Departamental de Colonizadores de La Paz mediante la cual el gobierno nuevamente está planteando una reunión en la que se convoca a los ejecutivos de cada una de las federaciones de la provincia Caranavi", anunció el ministro de la Presidencia, Oscar Coca, según un despacho de la Agencia Boliviana de Información (ABI).
Coca recordó que el pasado 17 de abril se envió una nota al dirigente de Caranavi, Richard Quispe, convocado por primera vez a una reunión con Evo Morales, que fue solicitada por la Central Obrera Boliviana (COB), a la cual el dirigente no asistió.
Morales podría enfrentar hoy la primera gran movilización sindical en su contra, al convocar la COB a una huelga general indefinida y una marcha hacia La Paz contra el decreto de aumento salarial de sólo el cinco por ciento.
En caso de que se concrete y tenga un seguimiento importante, será la primera vez que el mandatario afronte un paro indefinido propuesto por la mayor central sindical del país.
Morales decretó el pasado 1° de mayo un incremento de sueldos de los trabajadores del cinco por ciento, cifra que los sindicatos consideran insuficiente y que detonó la pasada semana múltiples protestas de diferentes sectores.
Acerca de la huelga, el ministro Coca inició el sábado una ronda de diálogo con los sindicatos, con la intención de dejar sin efecto tal medida de presión. El Ejecutivo boliviano indicó que esperaba "predisposición" del sector laboral para llegar a un entendimiento.
El viernes pasado, Evo denunció que algunos gremios querían derrocarlo con la ayuda de Estados Unidos y la derecha de su país.

