Egipto: desafían el toque de queda y se multiplican las protestas
Mubarak designó por primera vez a un vicepresidente, pero no cesan las manifestaciones en Egipto. Refuerzan la seguridad. Asciende el número de muertos.
El presidente egipcio Hosni Mubarak designó por primera vez en sus 30 años de gobierno a un vicepresidente, optando por su jefe de inteligencia y hombre de confianza Omar Suleiman (ver Mubarak designó por primera vez a un vicepresidente).
En tanto, los tanques custodiaban el sábado los principales edificios gubernamentales en la capital egipcia y la plaza principal cairota al volver los manifestantes a ocupar las calles para exigir la renuncia del presidente, cuyo gabinete fue cesado en medio de saqueos generalizados y 70 muertos a causa de la violencia callejera (ver Vecinos de El Cairo deciden armarse para enfrentar los saqueos).
Mientras tanto, una multitud de decenas de miles en las calles y plazas céntricas de la capital reclamaba la renuncia del presidente, y prometía desafiar el toque de queda. La presencia militar era escasa y los soldados no intervenían.
Un capitán del ejército se unió a los manifestantes, quienes lo alzaron sobre sus hombros. El oficial rompió un retrato de Mubarak.
Decenas de vehículos blindados pertenecientes al ejército y tropa de infantería rodearon numerosos edificios gubernamentales en la capital, entre ellos la televisión estatal y la cancillería después que miles de personas rodearon ambos emplazamientos en las manifestaciones del viernes.
Además, el ejército fue encargado de proteger importantes atractivos turísticos y lugares arqueológicos como el Museo Egipcio y la sede del gabinete. Las pirámides situadas en las afueras de la capital - el principal atractivo turístico egipcio - fueron clausuradas para los visitantes por orden del alto mando. El viernes, los manifestantes incendiaron la sede central del partido gobernante, junto al Nilo.
Empero, al parecer no quedaron satisfechos con las medidas adoptadas por Mubarak para calmar sus ánimos. El mandatario, en el poder desde hace casi 30 años, cesó a su gabinete el viernes por la noche y prometió reformas, aunque muchos dudan que las adopte.
"Los que queremos es que se vaya Mubarak, no solamente su gobierno", comentó el sábado Mohammed Mahmoud, uno de los manifestantes que acudió a la plaza principal de Tahrir. "No cesaremos las protestas hasta que se vaya".
Al comenzar el quinto día consecutivo de protestas, los militares ampliaron el toque de queda decretado el viernes en las tres ciudades más importantes y escenario de los brotes de violencia más graves: El Cairo, Alejandría y Suez. La televisión estatal dijo que la medida se extenderá ahora desde las 4 de la tarde a las 8 de la mañana, frente al anterior de las 6 de la tarde a las 7 de la mañana, decretado el viernes por la noche aunque al parecer no fue hecho cumplir a rajatabla.

