Chávez rompió relaciones con Colombia
El presidente venezolano reaccionó así ante la denuncia del gobierno de Uribe ante la OEA de que su país alberga a 1.500 guerrilleros.
Caracas, Bogotá. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, rompió ayer relaciones con Colombia y ordenó "máxima alerta" en la frontera con su vecino, por considerar un "agravio" las denuncias sobre la presencia de jefes guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en territorio venezolano presentadas ante la Organización de Estados Americanos (OEA) por el gobierno de Álvaro Uribe.
Chávez rechazó lo que calificó de "nueva agresión" contra Venezuela por parte del gobierno del presidente saliente de Colombia, Álvaro Uribe, a quien acusó de ser "guerrerista", de cumplir con "los mandatos de la derecha yanqui" y de convertirse en una "amenaza a la paz" en la región.
"Venezuela rompe a partir de este momento todas las relaciones con Colombia (...) vienen días muy peligrosos y he ordenado la máxima alerta en la frontera", declaró Chávez a las puertas del palacio presidencial de Miraflores, acompañado por Diego Armando Maradona, quien había llegado un día antes a Caracas para dar una clínica de fútbol.
Chávez respondió así ante la "gravedad de lo ocurrido" en la sesión de ayer en el Consejo Permanente de la (OEA), pedida por el gobierno de Uribe para denunciar la presencia de jefes guerrilleros en Venezuela.
"El gobierno venezolano no permite campamentos guerrilleros en su territorio, y si (los) hubiera sería sin la autorización del gobierno bolivariano", afirmó el mandatario
El jefe de Estado expresó que espera "que no ocurra nada más grave" entre los dos países "en los días que le quedan" a Uribe al frente del gobierno de Bogotá, el que dejará el próximo 7 de agosto.
A su juicio, Uribe es "capaz incluso de mandar a montar un campamento (guerrillero) falso en Venezuela para bombardearlo y provocar una guerra" entre Venezuela y Colombia, que comparten una amplia y activa frontera de 2.216 kilómetros.
"No aceptaremos ningún tipo de agresión o de violación a nuestra soberanía (...) habría que ir llorando a una guerra con Colombia, pero habría que ir. Hago responsable al presidente Uribe", aseveró.
Chávez insistió además en que confía en que el presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, a pesar de las diferencias ideológicas, tenga un talante constructivo y de respeto que permita reuniones conciliatorias una vez que haya asumido el cargo.
"Espero que el nuevo presidente (Santos) no esté enterado de esta agresión (...) Esperemos que el presidente electo (...) contribuya a que se retome el camino de la razón en Colombia y que contribuya a que no ocurran cosas más graves en los próximos días", dijo Chávez.
Por su parte, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, informó poco después del anuncio de la ruptura de relaciones que notificó al personal de la Embajada de Colombia en Caracas que tienen "72 horas" para salir de Venezuela.
Maduro añadió que se ordenó el "cierre" de la Embajada de Venezuela en Bogotá, cuyo titular, el embajador Gustavo Márquez, se encuentra en Caracas desde la semana pasada cuando fue llamado a consultas a raíz del anuncio colombiano de que presentaría ante la OEA las supuestas pruebas de la presencia de guerrilleros en Venezuela.
Asimismo, la presidenta de la Asamblea Nacional (AN), la oficialista Cilia Flores, tildó de "ridiculez" lo expuesto por Colombia en la OEA y dijo que lo "único" que se comprobó con ello "es que hay una guerrilla (colombiana) no acorralada" frente a lo dicho por Uribe de que "él acabó con la guerrilla".
"El problema interno se comió a Uribe (...) esos (las pruebas presentadas por Colombia ante la OEA) son unos falsos positivos, eso no es nuevo (...) hicieron el ridículo, trataron de montar un gran circo y creo que eso no lo merece el pueblo de Colombia ni el de Venezuela", afirmó Flores.
El detonante. Colombia denunció ayer la presencia "consolidada", "activa" y "creciente" de unos 1.500 guerrilleros en Venezuela y pidió a la OEA la creación de una comisión internacional que verifique en 30 días la presencia de campamentos de las Farc en suelo venezolano.
La petición la hizo el embajador colombiano ante el organismo hemisférico, Luis Alfonso Hoyos, en la sesión extraordinaria de su Consejo Permanente, donde preguntó a Venezuela por qué no deja que se comprueben "in situ" si las afirmaciones colombianas son mentiras "o inventos de Hollywood". La demanda del gobierno de Uribe apunta a que un grupo especial vaya al sur de Venezuela en no más de 30 días y recorra lugares que aparecen en los videos con los que sostuvo su denuncia sobre campamentos de las Farc y el ELN en la zona.
Previo a la presentación de la denuncia en la OEA, Bogotá llamó el miércoles a consultas a su embajadora en Caracas, María Luisa Chiappe. Analistas y ex funcionarios dijeron que, tras años de tirantes relaciones, la ruptura era previsible.

