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"Brasil, un modelo para el mundo árabe"

Lo dijo Obama en su discurso en Río de Janeiro. Hubo protestas afuera del Teatro Municipal. Hoy, hablará en Chile para la región.

21 de marzo de 2011 a las 12:01 a. m.
Agencias AP y EFE.
"Brasil, un modelo para el mundo árabe"

Río de Janeiro. El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo ayer que la transición de Brasil, de una dictadura a una democracia, era un modelo para el mundo árabe, donde décadas de estabilidad impuesta por caudillos abre paso a un incierto pero, potencialmente, mejor futuro. Obama habló en el Teatro Municipal ubicado en una explanada histórica de Brasil que en 1984 fue sede de una protesta que derivó en el fin de una dictadura militar de 20 años. Dijo que aquellos manifestantes demostraron que una revuelta popular podría generar una democracia próspera e hizo una comparación con lo que ocurre en Medio Oriente."Como naciones que han luchado por generaciones para perfeccionar nuestras propias democracias, Estados Unidos y Brasil sabemos que el futuro del mundo árabe será determinado por su pueblo", agregó.El discurso iba a ser al aire libre en un acto al que cualquiera podría acudir, pero funcionarios estadounidenses decidieron a última hora que se hiciera dentro del teatro y que sólo asistan invitados "debido a varias cuestiones", de acuerdo con un boletín de prensa de la Embajada de Estados Unidos difundido el viernes. El andamiaje para el escenario desde el cual Obama iba a hablar a más de 30 mil personas fue retirado rápidamente de la plaza.Afuera del teatro varias organizaciones de izquierda realizaron una protesta pacífica mientras Obama pronunciaba un discurso. Los manifestantes gritaron consignas contra el "imperialismo" de Estados Unidos y el "intervencionismo" de ese país en Cuba, Brasil, América latina, Libia y Medio Oriente. "Este gobierno neoliberal (de la presidenta Dilma Rousseff) ha traído a Obama para robar nuestro petróleo", fue una de las consignas más repetidas en la plaza de Cinelandia. Ciudad de Dios. Barack Obama, también se tomó un tiempo para visitar la famosa favela Cidade de Deus (Ciudad de Dios). Se dirigió en primer lugar a la sede de la Fundación para la Infancia y la Adolescencia, en donde asistió a una demostración de los ritmos que han hecho famosa la música brasileña, como la samba, funk y maracatú, y donde no pudo resistir dejar mover la cabeza con sones de tambores. Junto a una audiencia de unas 60 personas que incluía a niños residentes de la favela y sus padres, el gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, y el alcalde de la ciudad, Eduardo Paes, el presidente, quien se veía encantado, y su familia disfrutaron también de una exhibición de capoeira.El presidente no pudo resistirse a participar en otra de las grandes manifestaciones culturales brasileñas: el fútbol. Descorbatado y sin chaqueta, tras subirse las mangas de la camisa se sumó a unos toques del balón de un grupo de pequeños que lucían camisetas con el lema "Río 2016", el año en que la ciudad será anfitriona de los Juegos Olímpicos.Después de la corta visita, Obama tuvo ocasión de ser testigo de primera mano de la pobreza, y las desigualdades, que aún persisten en Brasil pese a los avances económicos de la última década."Es una alegría porque la comunidad estará en los diarios por un motivo que no es la violencia, la criminalidad", dijo José Neves, presidente de una asociación vecinal.La visita, que en total duró unos 40 minutos, fue confirmada a último momento y se desarrolló bajo la protección de un impresionante despliegue de seguridad que movilizó tanques del ejército y cientos de efectivos policiales y militares, además de tiradores de élite.Obama y su familia visitarán hoy Chile, segundo país de su gira latinoamericana, que incluye también a El Salvador.

En Río de JaneiroVuelta en 2016. Obama prometió ayer durante su discurso al pueblo brasileño que volverá a la ciudad para los Juegos Olímpicos del año 2016. Regalo. Antes de abordar el helicóptero presidencial para visitar la favela Ciudad de Dios, Obama recibió como regalo una camiseta del club de fútbol Flamengo, cuyo campo de entrenamientos ha sido utilizado como helipuerto en los desplazamientos del mandatario por Río de Janeiro. Cristo Redentor. El mandatario cambió la visita prevista de ayer por la mañana al Cristo Redentor para la noche, por lluvia.