Atentados dejan 72 muertos en Pakistán
Dos sangrientos ataques contra mezquitas se produjeron en el noroeste del país asiático. El gobierno condenó el "brutal asesinato de inocentes".
Islamabad. Al menos 71 personas murieron y más de 100 resultaron heridas ayer en dos atentados contra mezquitas en el noroeste de Pakistán, una zona golpeada con frecuencia por una insurgencia acostumbrada a atacar en los últimos tiempos objetivos poco protegidos, como los lugares de culto. El primer ataque ocurrió en la población de Akhurwal, donde un atacante suicida hizo explotar su carga en el interior de una mezquita y mató al menos a 66 personas. Dejó un centenar de heridos.La detonación se produjo cuando cerca de 500 fieles estaban congregados en el lugar con motivo de la tradicional oración de los viernes.Según algunos analistas, líderes tribales de esa zona se habían opuesto hace poco a la insurgencia talibán, que tiene una fuerte presencia en las cercanas e inestables áreas tribales paquistaníes fronterizas con Afganistán.La potente explosión causó el derrumbe de parte del techo del templo y varias personas quedaron atrapadas entre los escombros.En un comunicado, el primer ministro paquistaní, Yusuf Raza Guilani, condenó "el brutal asesinato de inocentes", que "muestra claramente que los insurgentes no tienen respeto por ninguna religión o creencia", y apostó por continuar la lucha contra el terrorismo hasta "su completa eliminación".A pocos kilómetros de allí se encuentra la principal ciudad del noroeste paquistaní, Pe-shawar, capital de la conflictiva provincia de Khyber Pakhtunkhwa, famosa por albergar uno de los mercados de armas más grandes de Asia. Con granadas de mano. Horas después de la primera acción, un grupo de hombres armados atacó otra mezquita en el barrio de Badaber, situado en las afueras de Peshawar. Los agresores lanzaron al menos tres granadas de mano contra el templo repleto de personas. La explosión provocó la muerte de seis personas y heridas a una decena.El ejército paquistaní y otros cuerpos de seguridad lanzaron en los últimos meses ofensivas contra los talibanes en varias zonas del noroeste y del cinturón tribal.Como respuesta, la insurgencia perpetró numerosos atentados, con frecuencia en lugares de culto, objetivos considerados fáciles por no contar con estrictos dispositivos de seguridad.Una fuente de seguridad occidental explicó que la cúpula actual del movimiento Tehrik e Taliban Pakistán (TTP), que aglutina a diferentes facciones talibanes paquistaníes, "tiene una agenda muy sectaria que incluye atacar a todo el que se salga de la ortodoxia sunita".Según la misma fuente, aunque aún hay una extensa y activa red insurgente en todo el país, la vulnerabilidad de los objetivos elegidos en las últimas semanas demuestra que su capacidad operativa es menor que en tiempos pasados.En los últimos meses, los grupos extremistas han atentado contra la corriente mística y moderada sufí y contra devotos de la secta ahmedi.Más de 12 mil personas murieron en 2009 por sucesos violentos en el país, un cuarto de ellas en ataques terroristas, según el Instituto de Pakistán para Estudios de Paz.

