Temas del día:

Ataque suicida dejó 38 muertos en Irán

La masacre se produjo en una ciudad cercana a la frontera con Pakistán.

16 de diciembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Agencias EFE y AP
Ataque suicida dejó 38 muertos en Irán

Teherán. La fiesta de Ashura, la más importante del calendario islámico chiíta, se tiñó ayer de sangre en Irán con un atentado suicida que causó la muerte de al menos 38 personas y dejó heridas a medio centenar. El ataque, el tercero que sufre el país en cuatro meses, ocurrió a primera hora de la mañana en la ciudad portuaria de Chabahar, en la conflictiva provincia de Sistán Baluchistán, fronteriza con Pakistán.Según el relato oficial, un hombre de mediana edad hizo estallar el explosivo que llevaba adosado al cuerpo en medio de una multitud de fieles que se agolpaban a la puerta de la mezquita del Imán Husein, en el centro de la ciudad.La tragedia, sin embargo, pudo ser mayor. El gobernador Alí Batahi aseguró que la policía pudo detectar y detener a tiempo a otro hombre, a quien le habría fallado el dispositivo cuando trató de detonarlo."Había dos terroristas, que fueron identificados por nuestros agentes, pero desafortunadamente uno de ellos consiguió hacerse explotar antes de que lo pudiéramos impedir", afirmó.Batahi reveló que el principal responsable de la operación fue detenido.Horas después, el grupo rebelde sunita Yundula (Ejército de Dios) asumió la responsabilidad del ataque. A este grupo, las autoridades le atribuyeron el año pasado la autoría de los dos atentados más sangrientos perpetrados en el país en las últimas dos décadas.Su líder, Abdul Malek Rigi, fue capturado en febrero, condenado a muerte y ahorcado meses después.Irán vincula a Yundula con los servicios secretos de Estados Unidos y Gran Bretaña, a los que acusa de financiar y entrenar a este grupo.En mayo del pasado año, otro supuesto miembro de Yundula mató a 25 personas en un atentado suicida en Zahedan, una de las dos capitales de Sistán Baluchistán. Tres días después, las autoridades ahorcaron a tres supuestos cómplices.Meses más tarde, un ataque similar dejó 42 muertos, entre ellos dos altos mandos y 15 oficiales de la Guardia Revolucionaria, cuerpo de elite de las fuerzas de seguridad, en una localidad vecina a la frontera con Pakistán y Afganistán. Tras la visita presidencial. El atentado de ayer se produjo en un día de especial relevancia para Irán, único estado chiíta del mundo. Además, ocurrió apenas una semana después de que el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, visitara esa ciudad para prometer el desarrollo del puerto e inaugurar una línea férrea que cruzará el este del país.Es el segundo atentado mortal que sufre Irán durante una celebración nacional de relevancia en los últimos dos meses. El 22 de septiembre, una decena de personas perdió la vida al estallar un artefacto en la localidad de Mahabad, uno de los bastiones kurdos. Ese día arrancaba en todo el país la Semana Anual de la Defensa Sagrada. La oleada de atentados extendió un sentimiento de inseguridad en parte de la sociedad iraní, dividida desde la polémica reelección, en junio de 2009, del presidente Ahmadinejad. La oposición tildó a los comicios de fraudulentos. Nada más conocerse los resultados, cientos de miles de personas salieron a las calles del país en una serie de protestas multitudinarias que fueron reprimidas con virulencia por las fuerzas de seguridad.Desde entonces, además de los atentados en las zonas con minorías étnicas, se produjeron dos ataques mortales contra científicos nucleares iraníes en la propia capital.El último de ellos fue el 29 de noviembre, cuando dos motociclistas pusieron bombas en el automóvil de dos hombres vinculados al programa nuclear iraní. Uno de ellos murió.Irán acusó de estos ataques a los servicios secretos de Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel, y también a la ONU, aunque de forma indirecta.