Aprueban una fuerza de paz en las favelas cariocas
Lula firmó el decreto que dispone la permanencia de militares en el Complexodo Alemao y otros barrios "recuperados".
Brasilia. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó ayer el decreto que ordena la permanencia de tropas militares en las favelas de Río de Janeiro en la actualidad ocupadas por fuerzas policiales secundadas por efectivos del ejército y la marina. El instrumento, que será publicado hoy en el Diario Oficial, no especifica por cuánto tiempo permanecerán las tropas en los barrios pobres cariocas.En cambio, sí determina que la presencia militar estará compuesta por unos dos mil efectivos que realizarán en las favelas tareas similares a las que desempeña la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah).Las 12 favelas que integran el Complexo do Alemao, en el norte de Río de Janeiro, fueron copadas el fin de semana pasado por tropas policiales y militares luego de que se refugiaran allí unos 500 narcotraficantes que habían escapado de la Vila Cruzeiro, donde la semana anterior habían protagonizado episodios de violencia que causaron al menos 40 muertos.El Complexo do Alemao fue visitado ayer por el jefe del ejército brasileño, general Enzo Martins Peri."El ejército actuará como fuerza de paz", dijo Peri. Las funciones de los militares en Río serán "parecidas" a la que realiza la Misión de Naciones Unidas en Haití, según explicó el militar. "Nosotros ya hemos hecho acciones policiales, pero de este tipo y con esta magnitud, es la primera", afirmó el comandante a periodistas, durante una visita a la favela.Peri explicó que el ejército realizará "tareas policiales", aunque el Ministerio de Defensa y las autoridades de Río de Janeiro todavía tienen que decidir sus atribuciones específicas y las dimensiones de las unidades militares que serán utilizadas.La misión de "fuerza de paz" todavía no tiene plazo para comenzar y corresponde a una "segunda fase" de las operaciones en la favela, que sucederá a la etapa actual, en la que el objetivo primordial es controlar el territorio y decomisar las armas y drogas que dejaron atrás los narcotraficantes.El Complexo do Alemao forma parte de un conjunto de barriadas marginales en las que viven cerca de 400 mil personas. La ocupación de las favelas culminó una semana de operativos, se saldó con 37 muertos, 272 sospechosos arrestados y el decomiso de enormes cantidades de droga y numeroso armamento, según el último balance de las autoridades.

