Aisha, la joven mutilada que fue tapa de "Time", disfruta de su nueva vida
La chica afgana a la que su esposo le cortó la nariz y las orejas se sometió a una cirugía reconstructiva y mostró su imagen en la TV. Video.
La afgana Aisha Mohammadzai tiene una nueva vida, luego de haber sido tapa de la revista Time , en una recordada portada que dio la vuelta al mundo.
La joven afgana de 22 años fue brutalmente herida por su esposo talibán y sus suegros, quienes le cortaron la nariz y las orejas a manera de castigo cuando ella intentó huir de su casa.
Hoy, Aisha vive otra vida. Recuperó su nariz y reside en Estados Unidos. Su imagen mutilada plasmada en la portada mereció el prestigioso premio World Press Photo en 2011.
Según relató la cadena estadounidense CNN, que siguió la vida de Aisha desde que decidió huir de ese pasado perturbador, la joven llegó a California, Estados Unidos, a fines del año 2010 para someterse a una cirugía reconstructiva.
Sin embargo, los primeros intentos fueron frustrados.
La asistencia psicológica la encontró en Nueva York, de la mano de la organización no gubernamental Mujeres para las Mujeres Afganas.
Allí también perfeccionó su inglés, ya con miras a quedarse a vivir en ese país con una familia que la acogiera.
Y quien la acogió fue una familia afgana en Maryland, los Arsala. Mati, su esposa Jamila Rasouli-Arsala, y la hija del primer matrimonio de Jamila comenzaron a contactarse con Aisha por vía telefónica y, en noviembre de 2011, le abrieron las puertas de su casa. Ese se convirtió en el nuevo hogar de Aisha, sede de su nueva vida, publicó el diario La Nación.
“Todos los días era abusada por mi marido y su familia. Mental y físicamente. Hasta que un día se hizo insoportable y huí”. Con esas simples palabras Aisha explicó cómo se generó el episodio que cambiaría su vida y que la haría conocida alrededor del mundo.
En 2009, la joven afgana (quien entonces tenía 19 años) fue sacada de su casa a medianoche por un grupo de talibanes para ser castigada por escapar de su esposo. Tras permanecer cinco meses encerrada en una cárcel, un tribunal rural la juzgó y determinó que debía servir de ejemplo para otras mujeres, por lo que a modo de condena, la envió de regreso con su marido.
El hombre la llevó a las montañas, le amarró de manos y pies, y le dijo que como castigo le cortaría la nariz y las orejas. Y así lo hizo, dejándola abandonada en las montañas, consignó en su edición digital el diario chileno El Mercurio .
Según relató al programa Daybreak de la cadena británica ITV, tras el ataque, Aisha logró llegar hasta la casa de su abuelo, donde su padre la trasladó a un centro médico estadounidense, en el que permaneció 10 meses. Luego fue llevada a un refugio secreto en Kabul y después viajó a Estados Unidos.
Desde que fue mutilada, la joven debió utilizar prótesis de nariz, hasta que pudo someterse a una cirugía reconstructiva que le dio un nuevo rostro, del que se declara orgullosa y que mostró por primera vez.

