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Se endurecen las condiciones para la compra de importados

El temor a que se consolide una situación de “default” redujo las posibilidades de financiamiento. Proveedores externos acortaron plazos o demandan pagos en efectivo.

18 de agosto de 2014 a las 12:01 a. m.
Agencia DyN
Se endurecen las condiciones para la compra de importados
ADUANA. (La Voz/Archivo).

Buenos Aires. Los importadores no esconden su preocupación por la presión que les genera la decisión de empresas europeas, estadounidenses y asiáticas de reclamar el cierre en efectivo y de manera anticipada de las compras realizadas en el exterior, producto del temor externo a que Argentina ingrese de pleno a un default.

Así lo indicó Miguel Ponce, gerente de Relaciones Institucionales de la Cámara de Importadores (Cira), quien confió en la necesidad de “cerrar bien” la situación abierta con los hold­outs, que motivó la multiplicación requerimientos y trabas de exportadores de Estados Unidos, Europa y Asia.

“La industria financiaba su proceso productivo pidiendo créditos externos en dólares al 6, 7 y 8 por ciento anual, pero después del 30 de julio, no se baja del 35 por ciento y los bancos no ofrecen crédito, lo que impacta directamente sobre la industria exportadora”, dijo Ponce.

Agregó que “lo más grave para importadores y exportadores es la brecha (entre el dólar oficial y el paralelo), en lo que estábamos acostumbrados a una brecha cercana al 30 por ciento, cuando lo ideal es de un dígito, y ahora estamos entre un 55 y 60 por ciento”.

Por eso, el dirigente de Cira comentó que “todas las tendencias (evaluadas por el sector privado) se han agravado: a comienzos del año se pensó en una inflación del 30 por ciento y ahora se ubicaría por arriba del 40 al 45 por ciento” para 2014.

De igual forma, Ponce aseguró que los importadores evalúan además que por el efecto recesivo, se pensaba que el año cerraría con una caída del 1,5 por ciento en el PBI, y “ahora es de alrededor del cuatro por ciento, esto ya se nota y se paga en el caso de la mano de obra”.

“Lo importante sería cerrar bien el conflicto con los holdouts para que se reduzca el daño que se vive en esta situación y que sea lo más breve posible, para volver cuanto antes al mercado externo”, manifestó.

Desde Cira se reconoció que el Banco Central deberá avanzar con la liberación de pagos de importaciones por un valor de 4.000 millones de dólares, donde el 50 por ciento depende de las compras realizadas oportunamente por empresas automotrices.

“A fines de enero los plazos de pago eran a 55 días, y luego a pedido oficial se estiró al plazo histórico de 110 días, y comenzó a acumularse una deuda, hasta que trascendió la cifra de 4.000 millones (de dólares)”, explicó.

Ponce comentó que luego de conocerse noticias en el exterior sobre el default, los proveedores externos pasaron de reclamar un período de pago “de 30 días a una semana, y hay casos graves que piden efectivo o por adelantado”. “Se endurecieron las condiciones de venta de los proveedores externos”, insistió.