Salarios y dólar, en el centro de la mesa
Para el titular de una de las principales consultoras del país, las inversiones no reaparecerán instantáneamente después de diciembre.
Para Ricardo De Lellis, "nadie sabe exactamente bien cómo se resolverá el tema cambiario", lo cual conspira contra la inversión y complica las decisiones. El socio director ejecutivo de KPMG Argentina sostiene que el dólar y las negociaciones salariales en marcha deben concentrar gran parte de la atención de los ejecutivos. El titular de la consultora que reúne 900 profesionales –45 de ellos en Córdoba– encabezó el viernes un desayuno de trabajo con los clientes locales y en diálogo con La Voz del Interior describió los nuevos focos de negocios a los que apunta. –Pasaron ya dos meses de 2015, ¿qué se espera para los 10 que faltan? –Es un año del que no se espera demasiado, sólo una continuidad de lo que viene sucediendo, sin grandes sorpresas. La expectativa está puesta en el resultado de la elección y en 2016. Este es un año bisagra, todo el mundo lo siente así. –Pero también se ven empresas llenas de proyecto, esperando que se baje la bandera de largada. –Hay de todo, existe un cauto optimismo. Se espera un Gobierno que sea un poco más amistoso para el mundo de los negocios. Aun cuando existieran chances de que un gobierno del mismo signo político al actual continúe, debiera aplicarse una política más amistosa, tanto enfrentamiento termina resecando la economía. –¿Existen inversiones en compás de espera? –Las hay, pero no es que al otro día de las elecciones se vayan a producir. Hay temas pendientes como el cepo cambiario. En consecuencia nadie va a querer traer divisas a un tipo de cambio oficial que al poco tiempo le genere una pérdida de capital. Se puede vislumbrar que puede haber una devaluación, cosa que tampoco se sabe. Nadie sabe exactamente bien cómo se resolverá el tema cambiario. Y eso detiene. –¿Qué pueden hacer las empresas en el día a día? –Están manteniendo el statu quo , deben manejar otras variables, como los aumentos salariales que drenan un poco la rentabilidad. O la autorización de importaciones. Ese es el día a día que llena la agenda. En líneas generales todos deben ser muy cautos y esperar señales para ver cuál es el momento de hacer otras cosas. –¿Y comprar activos baratos? –Es un momento para aprovechar pero también los vendedores están reticentes porque los activos están muy subvaluados. Cuesta terminar de cerrar las operaciones. La paciencia ha sido una de las características de los negocios en los últimos tiempos. –Las cinco cosas en las cuales el empresario debe poner atención hoy. –Primero, la evolución de la negociación salarial. Depende del gremio, de la actividad y de cuánto negoció el año anterior, pero los aumentos deben estar entre el 30 y el 33 por ciento. El Gobierno apunta a que la inflación esté en el 28 y que se puedan ganar dos o tres puntitos de incremento de salario real. Resulta difícil saber exactamente cuánto es la inflación, es medio una entelequia. Los precios relativos varían mucho. Lo que vale es lo que la gente tiene instalado en la cabeza. –¿Segundo? –La variación del tipo de cambio. Si bien no se esperan sorpresas hay que tenerlo siempre presente por el encarecimiento de los insumos. Y tercero, cómo se vienen liberando las importaciones, poniéndole un ojo a las reservas y las divisas del país. –El Gobierno tiene el mismo problema con el crédito que las empresas. –Claro, y ese es el cuarto punto. El acceso al crédito y al financiamiento. Si se financia la empresa, con qué lo va a hacer. ¿Con capital de trabajo? ¿Va a haber? ¿Pueden cobrar a tiempo? Hay mucha plata circulante pero la cadena de pagos se ha estirado en el tiempo. –¿Y la última para cerrar el top fiv e? –El panorama político, la conflictividad.
Nuevos focos para atender
Oportunidades. "En la infraestructura tenemos mucha expectativa en poder participar en proyectos, en colaborar en el armado de pliegos, o asesorar a compañías para la presentación en una licitación hasta la administración de un proyecto". "Creo que da para una coparticipación con el sector privado. Para mayor transparencia es conveniente que la parte privada colabore y ayude".
Pyme. "Necesitamos romper el mito de que KPMG no es para mí. Buscamos generar confianza con esos clientes para que nos tengan en cuenta y los acompañemos en el crecimiento".
Provincias. "El futuro pasa por un mayor desarrollo de las provincias, como Córdoba que tiene base industrial, un agro fuerte y tecnología, el eje pasa un poco por ahí".

