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Negocios

La nueva clase alta. El retrato de las 800 mil familias dueñas del 34% de la riqueza en Córdoba y en el país

Un estudio de la consultora Moiguer revela cambios profundos en la punta de la pirámide social. Por qué hay récord de venta de autos de alta gama mientras el consumo de alimentos cae. Nueva actitud hacia el dinero.

05 de mayo de 2026, 16:00
El retrato de las 800 mil familias dueñas del 34% de la riqueza en Córdoba y en el país
RÉCORD. En 2025 se patentaron 91% más autos de alta gama que en 2019. La venta de modelos de Ferrari marco un récord histórico. (Unsplash)

“Para nosotros, el que gana dinero no es un malvado. Para nosotros, el que gana dinero es un benefactor social. Es decir, un héroe”, estableció el presidente Javier Milei desde el atril de la conferencia de Davos, en 2025.

Esa frase, botón de un eje discursivo del Presidente, describe un cambio en la sociedad argentina, según asegura un flamante estudio de la consultora Moiguer.

“Tener plata tiene cada vez más legitimidad en Argentina y la clase alta, por primera vez en un siglo, empieza a presumir de la riqueza”, sintetiza su CEO, Fernando Moiguer.

Pirámide social argentina, definida por ingresos Moiguer 2026.
Pirámide social argentina, definida por ingresos Moiguer 2026. (Ilustración Moiguer)

“Con su discurso, Milei funciona como gran habilitador de una trasformación cultural que lo antecede, y que se viene dando en los últimos años en el país”, agrega el sagaz consultor.

Y destaca el dato que los sorprendió en uno de sus sondeos: el 56% de los argentinos afirma que hoy “no se mira mal al que tiene plata”. Si se focaliza la pregunta en los estratos más bajos, el porcentaje sube a 66%.

Toda una novedad en una país cuyo imaginario social vinculó por décadas al gran patrimonio con corrupción o abuso sobre pares.

Luego de 15 años de estancamiento, la economía logró crecer por dos períodos consecutivos.

La clase alta siente el impacto positivo de ese proceso dual, que generó un salto del 91% en el patentamiento de autos de alta gama entre 2019 y 2025 (con récord histórico de venta de Ferrari el año pasado) y, a la vez, mantiene a la venta masiva de alimentos en el freezer.

Sobre ese contexto, y mediante entrevistas, encuestas y análisis de distintos indicadores, Moiguer logró trazar una muy interesante pintura del sector menos retratado en la pirámide social argentina: la clase alta.

Se trata del 6% de la población dueña del 34% de la riqueza. Un estrato integrado por 800 mil hogares, es decir, 2,8 millones de personas en todo el país.

Todo lo descripto aplica al sector social en Córdoba, puesto que la investigación de la consultora incluyó a esta plaza.

El ticket de ingreso es barato

En una Argentina pauperizada con ingreso salarial promedio de U$S 770, ingresar hoy a ese vértice es “barato” en relación con otros países de la región.

La medición de Moiguer determina que todo hogar que reúne un ingreso promedio total de U$S 7.900 ($ 11 millones) se convierte técnicamente en “clase alta”.

Sin embargo, hacia dentro de ese segmento hay realidades muy distintas.

La clase alta y los tres segmentos que la integran, en función de niveles de ingreso. Moiguer 2026.
La clase alta y los tres segmentos que la integran, en función de niveles de ingreso. Moiguer 2026. (Ilustración Moiguer)

El estudio delimita tres subclases. La más numerosa es la “alta clase media”, integrada por 2.450.000 personas (el 86% del vértice) con el citado ingreso promedio por hogar de U$S 7.900.

Sobre ella, se despliega la “clase top”: 350 mil personas (14% de ese vértice) con ingresos familiares promedio de U$S 16 mil mensuales.

En la punta, en tanto, se ubica la mayor riqueza: 3.500 personas, que integran 650 familias argentinas con patrimonio de al menos U$S 30.000.0000. Se trata del 0,1% de la clase alta calificado como ultra high net worth individuals, o UHNWI (individuos de riqueza neta ultraalta).

De los herederos a los “nuevos ricos”

Además de diseccionar a la clase alta en tres segmentos en función a su nivel de ingresos, Moiguer también la diferencia en función al origen de sus patrimonios, puesto que no todas las familias son ricas “de cuna”.

Con ese criterio, logra identificar tres segmentos muy diferentes, con prácticas, expectativas y consumos propios. Los rotula como “herederos”, “autoconstruidos” y “fast money”. A continuación, los rasgos de cada uno:

Herederos. El segmento más numeroso de la clase, 350 mil hogares con capital heredado, esto es, riqueza “de cuna”. En este grupo, la distinción está naturalizada; no es adquirida.

Moiguer describe que el 24% sabe que su apellido tiene una larga historia y peso social en el país; que cuatro de cada 10 se reconocen como “ciudadanos del mundo” y que un 45% es el socio de un club de campo o social.

Autoconstruidos. Es el 39% que heredó capital, pero supo expandirlo. Unos 310 mil hogares que entienden a las marcas como señales de mérito y que asocian ser exitoso con emprender y persistir en el camino (31%).

En este grupo, el 55% asistió a una escuela privada y un 30% maneja alto nivel de inglés.

ASPIRACIONAL. Entre el segmento de la clase alta rotulado como “fast money” por Moiguer (algo así como nuevo rico), el 28% declara que aspira a comprarse un reloj Rolex.
ASPIRACIONAL. Entre el segmento de la clase alta rotulado como “fast money” por Moiguer (algo así como nuevo rico), el 28% declara que aspira a comprarse un reloj Rolex. (Unsplash)

"Fast money" (dinero rápido). Quizá el segmento más interesante, constituido por unos 140 mil hogares (480 mil personas), el 17% del total de la clase alta. Algo así como el “nuevo rico”, una categoría que el análisis de Moiguer enriquece y actualiza.

El diferencial de este grupo es que compra y exhibe la distinción, y concibe el hogar como declaración: lo quiere grande e inconfundible.

“Es el segmento que más crece”, destaca Fernando Moiguer, y también el que muestra el patrimonio con mayor naturalidad. El 31% dice preferir vestirse con elemento que muestren marcas y un 28% confiesa que aspira a portar un reloj Rolex.

Un dato llamativo: casi ocho de cada 10 no completaron sus estudios universitarios, un porcentaje que redondea el 62% en el estrato de “autoconstruidos”.

Jóvenes más desinhibidos y apegados a Argentina

La investigación de Moiguer confirma que, en la clase alta, son los jóvenes de 16 a 25 años los que más alejados de la sobriedad a la hora de presumir patrimonio.

El 53% asegura que “no tiene problema en mostrar cómo gasta la plata”, un 49% admite que “le genera satisfacción que otros noten lo que tiene o lo que usa” y al 66% le gusta que “la marca de los productos que usa comunique éxito y estatus”.

Sobre el total de la sociedad, las mismas frases tienen una adhesión de sólo el 22%, el 4% y el 10%.

En este segmento, la mirada positiva sobre Argentina prima: siete de cada 10 aseguran que prefieren vivir en su país y que este ofrece muchas oportunidades. La percepción general de la sociedad de este punto es muy inferior: 52%.

Riqueza federal: 1.689% más m2 en countries en Córdoba

La “riqueza ya no atiende en Buenos Aires”, declara la investigación de Moiguer, para graficar el proceso de expansión y generación de capital con base en ciudades del interior.

Un indicador de esta tendencia es el crecimiento de metros cuadrados construidos dentro de barrios privados. Entre 2002 y 2025, treparon 1.080% en el interior contra un salto de “sólo” el 120% en el Gran Buenos Aires.

El Gran Córdoba es uno de los distritos con mayor incremento: 1.689%, porcentaje sólo superado por el de Neuquén-Plottier: 1.900%.

En el Gran Mendoza, la suba fue del 309% y en Salta capital, del 300%.