Pese a todo, Argentina sigue en “risk-on”
Cuando un mercado se encuentra en modo risk on significa que los inversores tienen una percepción generalizada de riesgo bajo sobre él. Esto genera una tendencia alcista en ese mercado que normalmente se generaliza a todos sus activos financieros.
Esto es lo que está sucediendo con la Argentina ya desde hace un tiempo.
En lo que resta del año, la continuidad de esta tendencia va a estar signada por varios temas. Uno de ellos es la posible recalificación del país desde el actual “mercado frontera” a “mercado emergente” durante el próximo junio.
Pero lo más importante es, sin dudas, lo que suceda en las elecciones legislativas de octubre. Hasta ahora, el mercado se inclina por un triunfo del actual Gobierno y así lo refleja en su comportamiento.
Pero las dudas pasan por la lentitud de la recuperación económica, en una situación que no colabora con el Gobierno a nivel electoral.
La respuesta corta pasa, a mi juicio, por los siguientes factores: el Banco Central (BCRA), en su intento por controlar la inflación y a pesar de aplicar las herramientas correctas, no termina de tener éxito porque una gran parte de la economía aún funciona “en negro”, lo cual nos lleva al problema de la gran presión impositiva y de los costos laborales existentes.
Esto influye tanto a nivel inflacionario como en el desincentivo de la inversión directa. Mientras no se comiencen a solucionar estos temas, la recuperación no será sostenible. A pesar de todo, Argentina sigue teniendo una visión positiva en los mercados.
En términos de inversiones, preferimos Lebac en 40 a 35 por ciento, junto con 50 o 45 por ciento de bonos en dólares y obligaciones negociables que otorguen rendimientos superiores al seis por ciento, con el restante 10 a 20 por ciento en acciones de primera línea.
* Jefe de Estrategia en Dracma SA

