Para Ecolatina, es demasiado optimista bajar, en 3 años, la inflación a 5%
Los países de América latina que implementaron el esquema de metas con éxito demoraron un promedio de 8 años en llegar a ese nivel.
El Banco Central lanza hoy el esquema de metas de inflación que implementará desde 2017 para lograr, en tres años, el objetivo de que los precios no suban más del cinco por ciento anual.
Ante esta ambiciosa meta, Ecolatina advierte que este cinco por ciento "es posible, no parece probable", a la luz de la experiencia de otros países que implementaron políticas similares.
"Cualquier gobierno que quiera establecer un esquema de este tipo debe contar con una autoridad monetaria que sea creíble y transparente en la toma de decisiones", señala la consultora.
"Esto implica, necesariamente, que no exista un déficit fiscal relevante o que este pueda ser financiado en el mercado, de forma tal de que la autoridad monetaria no deba usar una herramienta (la tasa de interés) para lidiar con dos metas (asistencia al fisco e inflación)", subraya.
La experiencia internacional
Entre los países que recurrieron al esquema de metas de inflación con buenos resultados, Chile fue el primer país de la región en utilizarlo. Comenzó a especificar sus metas en 1991 (cuando la inflación se ubicaba en 30 por ciento) y logró llegar a una tasa menor al cinco por ciento luego de siete años.
El caso de Colombia muestra una "historia de inflación crónica y estable en torno a 20 por ciento anual". En 1993, partió del 23 por ciento y decidió utilizar el esquema de metas de inflación; a partir de ese momento, comenzó un proceso de desinflación continuo y pudo llegar a niveles inferiores al cinco por ciento, 11 años después. Ejemplos similares fueron México o Perú.
En promedio, los países de América Latina que usaron metas de inflación para reducir su nominalidad tardaron ocho años en alcanzar tasas de cinco por ciento, sostiene Ecolatina.
Por eso, si el BCRA logra una desinflación para que la tasa alcanzce en tre años ese valor, sería "el plan basado en metas más rápido de la historia de la región. Esto, si bien posible, no parece probable".
Riesgos
Para Ecolatina, "Argentina no tiene las características ideales para utilizar un esquema como este". Esto no pone en peligro las metas pero sí la dilatan en el tiempo.
"Si bien no quedan dudas acerca de la independencia del BCRA, tanto el significativo stock de Lebacs como el profundo déficit fiscal acotan los márgenes de maniobra de la autoridad monetaria", sostiene la consultora.
Y agrega que Argentina "todavía tiene precios relativos que corregir", en particular las tarifas públicas y un cierto atraso cambiario.
Para una reducción exitosa de la inflación se requiere no solo una fuerte coordinación entre el Banco Central y el Ministerio de Hacienda sino, además, políticas de ingresos mediante un acuerdo social que haga que los agentes (sobre todo, sindicatos) comiencen a mirar las expectativas de inflación y no la inflación pasada.

