Industria láctea. Murió José Mastellone, el último hijo del fundador de La Serenísima

El histórico dirigente falleció este lunes, apenas un puñado de días después de que se concretara el traspaso definitivo de la emblemática firma láctea al grupo integrado por Arcor y Danone. Con su partida, se cierra un capítulo de casi un siglo de gestión familiar.

21 de abril de 2026 a las 01:31 p. m.
Murió José Mastellone, el último hijo del fundador de La Serenísima
José Mastellone hijo.

La noticia de la muerte de José Mastellone enlutó este martes a la fábrica de General Rodríguez, donde se preparaba su último adiós.

El deceso se produjo apenas semanas después de que la familia Mastellone vendiera el 51,1% de las acciones restantes a la alianza Arcor-Danone, poniendo fin a 96 años de propiedad familiar.

Según allegados a la familia, "esperó la última firma y se fue", reflejando su histórico compromiso con la marca fundada por sus padres en 1929,.

El fin de una era de casi 100 años

José era el menor de cuatro hermanos e hijo de Antonino Mastellone y Teresa Aiello, quienes iniciaron el negocio elaborando mozzarella y ricota.

Junto a su hermano Pascual, José fue una pieza vital para transformar un pequeño emprendimiento local en una de las empresas más potentes de Argentina.

La venta de la compañía, que se gestó tras un año de intensas negociaciones por la valuación de la firma, permitió que el joint venture de Arcor y Danone tomara el control total de la empresa.

Hasta ese momento, la marca estaba dividida: Mastellone manejaba leches y quesos duros, mientras que Danone gestionaba yogures y postres.

Un "pilar fundamental" recordado por sus empleados

Más allá de su rol ejecutivo, "don José" era conocido por su trato cercano con los trabajadores.

Exempleados lo recordaron con afecto, destacando que solía caminar por la fábrica con su característica ropa de trabajo azul, saludando a todos y supervisando cada detalle de higiene en las cintas de producción.

Reconocimiento de los nuevos dueños

Los nuevos propietarios y accionistas del Grupo Arcor despidieron a Mastellone con diversos avisos fúnebres, calificando su aporte como "invalorable" y un ejemplo de trabajo para las futuras generaciones.

Las compañías adquirientes lamentaron profundamente la pérdida del último de los Mastellone que estuvo al frente de la gestión operativa de la planta.