Daniel Córdoba. Lidera en Río Cuarto cuatro empresas y 1.120 empleados, y alimenta a un tercio de las vacas del país y a mascotas premium

Este veterinario con pasta de CEO preside los directorios de cuatro compañías con negocios bien propios, de los que también participa como socio. Ocho plantas productivas y una red de negocios que van de la marca Sieger al mercado de las gaseosas.

23 de mayo de 2026 a las 01:30 a. m.
Lidera en Río Cuarto cuatro empresas y 1.120 empleados, y alimenta a un tercio de las vacas del país y a mascotas premium
Río Cuarto. Daniel Córdoba, en una de sus empresas: la planta de Sieger en Alcira Gigena. (Foto Tomy Fragueiro)

Radicado en el “Imperio del Sur”, Daniel Córdoba lidera una verdadera superpotencia productiva. Este veterinario recibido en 1998 en la Universidad Nacional de su ciudad, Río Cuarto, participa como socio en cuatro empresas cuyos directorios comanda.

Teknal y Alican, fuertes jugadoras en el negocio de la nutrición animal y el alimento para mascotas, son las de mayor peso económico y a las que ayudó a construir de arranque.

A ellas se suman Frideza, frigorífico innovador con una incipiente cadena de carnicerías, y Rumipal, una marca de bebidas emblemática en la segunda ciudad de la provincia. Al primero lo invitaron a asociarse con el objetivo de ayudarlo a escalar a otro nivel; a la segunda empresa entró en un momento de fuerte crisis con el objetivo de darle nueva vida.

Desde su silla estratégica en cada una de esas compañías, Córdoba lidera un colectivo de compañías que emplean en total a 1.120 personas y operan ocho plantas productivas de distinto perfil en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.

–Más que para veterinario parece nacido para CEO...

–Creo que es un poco natural en mí. Tengo eso de ser innovador, de zambullirme e ir por más. Sé armar estructuras y consolidar buenos equipos de trabajo. Más allá de las capacitaciones que he cursado y de la experiencia de 28 años que acumulo, es algo que me sale naturalmente.

–¿Su rol es similar en las cuatro empresas?

–Estoy en todos los directorios y me mantengo sin ningún rol operativo del día a día. No quiero hacerlo porque no tengo tiempo y porque siempre encuentro que la gente que trabaja para mi lo hace mucho mejor que yo. En los distintos directorios lidero, conduzco, convoco, marco la agenda de temas y de decisiones a tratar y luego todos ejecutan. De hecho me cargan diciendo ‘qué bueno que sos para dar tareas a otros’ (risas). Liberarme de lo operativo me permite asumir una mirada estratégica sobre cada negocio.

MASCOTAS. Sieger, la marca de alimentos para mascotas insignia de la empresa que comanda Córdoba, juega en el segmento “premiun”.  (Foto Tomy Fragueiro)
MASCOTAS. Sieger, la marca de alimentos para mascotas insignia de la empresa que comanda Córdoba, juega en el segmento “premiun”. (Foto Tomy Fragueiro) (Tomy Fragueiro / La Voz)

–Pero su camino como empresario sí empezó asociado a la veterinaria...

–Sí, claro. Soy veterinario y desde el inicio de mi carrera me gustó más el área de producción animal que la de clínica. Recién recibido, tuve la oportunidad de convertirme en el distribuidor de productos de nutrición animal de una multinacional muy grande, el Grupo Provimi, por entonces holandés y hoy de Cargill. Era una especie de primer y único empleado que hacía de todo: desde abrir el depósito y cubrir cheques a, por supuesto, ir al campo a asesorar a los productores agropecuarios sobre cómo usar mejor mi producto para lograr mayor engorde.

–¿Cómo pasó de distribuidor de producto a ajeno a fabricante del propio?

–Fue por la crisis de 2001. Hubo un quiebre, la multinacional quedó lastimada porque no le gustó tener que pesificar deudas. Quería cobrar en dólares, pero cuando yo intentaba eso con los productores me sacaban corriendo del campo. Esa situación fue obligándome a pasar de distribuidor a productor de alimentos. Los que hoy son mis socios tenían contactos, me invitaron a sumarme y así nació Teknal.

–¿Cómo fue armar esa industria?

–Tuve que ser más eficiente en los costos porque al no revender sino elaborar asumí todo el proceso. Lo bueno fue que al dejar de ser distribuidores se nos abrió todo el país como mercado. Mantuvimos, sí, lo que heredamos de la multinacional: el perfil técnico, el asesoramiento y acompañamiento al productor. De hecho lo potenciamos y es una de nuestras fortalezas, por eso nuestro equipo técnico comercial está integrado por 40 profesionales en todo el país, la gran mayoría médicos veterinarios y algunos ingenieros agrónomos. Con mis socios también tenemos ese perfil.

–¿Cuántos socios son?

–Seis. Durante muchos años fui el gerente general, pero a medida que la empresa fue creciendo tuvimos que armar un organigrama. En 2018 puse un gerente y pasé a presidir el directorio, focalizándome más en mirar el futuro. Desde 2002 y hasta 2007-2008 hubo una expansión muy grande agropecuaria, hasta la crisis del campo. En ese lapso Teknal se creció a todo el país, sumó equipos y construyó sus plantas productivas.

–¿Cuántas tienen hoy?

–Cuatro. Dos en Río Cuarto, una en una pequeña localidad de Santa Fe, Wheelwright; y otra en el parque industrial de San Francisco. Lo que fuimos haciendo fue profesionalizar la nutrición. Para eso, la dividimos en etapas, porque no es lo mismo un animal de 130 kilos que un ternero de 80 kilos. Desarrollamos productos para cada etapa de producción y así logramos mejor conversión alimenticia para el productor y costos más bajos. Hoy ofrecemos unas 130 soluciones nutricionales.

–¿Cuán fuertes son en el mercado argentino?

–En nutrición de bovinos tenemos una participación del 27%. Si no somos la empresa líder seguro estamos en el podio. También participamos en porcinos con un 10% a 12% del mercado. Donde no estamos es en avicultura.

“La eliminación de retenciones es una medida positiva porque daría salud financiera y económica a los productores agropecuarios, que son mis clientes. Incluso aunque haga subir el precio del grano y con eso el de la comida animal, en términos generales sería una excelente medida”, analiza Córdoba.  (Foto Tomy Fragueiro)
“La eliminación de retenciones es una medida positiva porque daría salud financiera y económica a los productores agropecuarios, que son mis clientes. Incluso aunque haga subir el precio del grano y con eso el de la comida animal, en términos generales sería una excelente medida”, analiza Córdoba. (Foto Tomy Fragueiro) (Tomy Fragueiro / La Voz)

–¿Cómo pasó de la nutrición productiva al mundo de las mascotas?

–Fue otra oportunidad que se nos dio. Éramos distribuidores de una empresa del mismo grupo holandés de alimento para mascotas. En 2007 decide irse del país, planeaba despedir al personal y desmantelar todo. Nos juntamos varios distribuidores y luego de una larga negociación pudimos quedarnos con la planta, los empleados y las marcas. Así constituimos la empresa que hoy es Alican, allí también somos seis socios.

–¿Y cuántas marcas tiene?

–Más de 60, pero la nave insignia es Sieger. En el mercado de alimentos para mascotas tenés tres grandes categorías: los económicos, donde la marca no importa tanto como el precio. Los de segmento medio, que se comercializan en supermercados e híper y los alimentos premiun, que son los de mayor valor, ofrecidos en pet shops y veterinarias. Ahí estamos nosotros, en unos 3.500 puntos de venta. Sieger es el Audi de las mascotas.

–Muy bueno, ¿y cuánto más cuesta el Audi de las mascotas?

–Nuestro productos son premium y superpremium. Para dar algunos valores promedio de referencia del sector, hablando siempre de una bolsa de 15 kilos de alimento, el más económico en una forrajería puede conseguirse de $ 40 mil a $ 50 mil; un intermedio en el súper puede estar entre $ 70 mil y $ 80 mil y el premium desde los $ 110 mil. Muchísima gente lo paga porque hay un enorme apego a los animales, lo que ha pasado con las mascotas en los últimos años no deja de sorprender.

–Pasaron de mascotas a gatijos, perrijos, etcétera....

–Es impresionante. El cambio empezó allá por 2015 y luego de la pandemia se profundizó. Este mercado en los últimos 10 años creció a una tasa del 5% o 6% anual sostenida. Hoy las mascotas son un integrante más de la familia, la gente habla de ellas como hijos e invierte sin preguntar el precio.

–¿Entonces Alican gana peso entre sus empresas?

–Eso uno de los negocios más grandes junto a Teknal. Hoy tenemos dos fábricas para este rubro: una en Alcira Gigena para alimentos secos y otra en Córdoba, cerca del aeropuerto, para alimentos húmedos. Sieger ya compite palo a palo con multinacionales líderes como Royal Canin. Además, estamos exportando a nueve países de Latinoamérica.

Carnicerías de la nueva era

–Con todo eso para entretenerse, ¿se metió en un frigorífico?

–Si, un amigo que sabe mucho de carne me invitó a participar. Me buscó para armar la estructura, el organigrama y los recursos humanos con la idea de escalar. Se llama Fridesa, es un frigorífico con más de 50 años en General Deheza.

–¿Cómo lo está haciendo crecer?

–Vendemos cortes de carne envasados al vacío. Hacemos el ciclo completo: faena, desposte y envasado al vacío. Nuestras cajas de carne al vacío se venden en los principales hipermercados. Faenamos unos nueve mil animales por mes y tenemos 240 empleados.

–La oferta de cortes al vacío está creciendo...

–Si, por eso también lanzamos bajo la misma marca un concepto de carnicerías distintas, modernas. Vos entrás al local, recorrés heladeras con cortes envasados, elegís y pagás. No está el carnicero tradicional despostando atrás del mostrador.

–¿Imagina construir una cadena?

–Queremos crecer, pero por ahora tenemos tres. No digo que el carnicero tradicional vaya a desaparecer, pero creo que ese modelo irá disminuyendo porque el envasado al vacío es más limpio, mantiene la cadena de frío a 2 o 3 grados y permite ser más eficientes enviando los cortes que cada zona demanda.

–Hasta acá, sus negocios están conectados por el universo animal, ¿por qué se metió en el mundo de las bebidas?

–Rumipal es una sodería histórica de Río Cuarto que estaba en crisis, casi fundida. La compramos hace cinco años y la estamos levantando. Hoy ya tiene presencia en hipermercados nacionales con agua mineral, soda, gaseosas y aguas saborizadas.

–En ese negocio le toca pelear con titanes internacionales, ¿se les anima?

–Es un rubro muy concentrado. Si en mascotas compito con grandes, acá trato de "tocarle el tobillo" a los líderes mundiales. Somos una segunda marca de calidad. Estamos ampliando la variedad de productos. Estamos trabajando, por ejemplo, en energizantes.

–La marca apoya a Estudiantes de Río de Cuarto, tiene que lanzar isotónicas urgente...

–Están en carpeta, junto a otros proyectos. Cada uno lleva un proceso y no es simple. Efectivamente, Rumipal es la marca que hidrata al plantel de Estudiantes. Todos tenemos un gran amor al club y más ahora que está viviendo la experiencia de jugar en primera.

INDUSTRIAS. Las cuatro empresas de la que Córdoba es socio emplean un total de 1.120 personas. (Foto Tomy Fragueiro)
INDUSTRIAS. Las cuatro empresas de la que Córdoba es socio emplean un total de 1.120 personas. (Foto Tomy Fragueiro) (Tomy Fragueiro / La Voz)

Hábil para armar equipos

Nombre. Daniel Córdoba (51)

Pareja. Luciana.

Hijos. Ana (18), Bautista (17) y Mercedes (11).

Formación. Médico veterinario egresado de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC).

Hobby. “Mi cable a tierra es el tenis”, asegura.

Cargo. Socio y presidente de los directorios de cuatro empresas: Teknal (nutrición animal), Alican (alimento para mascotas), Frideza (frigorífico y red de carnicerías), y Rumipal (aguas y gaseosas). En cada una de ellas comparte la propiedad con una composición distinta de socios.

Empresas. La mayor en volumen de negocios es Teknal, seguida de cerca por Alican (cuya marca insignia es Sieger). La primera tiene cuatro plantas productivas en tres provincias y la segunda dos; que se suman a las de Frideza (frigorífico) y Rumipal (aguas y gaseosas). En total emplean a 1120 personas.

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