La estrategia de salida de la FED
El mensaje de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos (EE.UU.) volvió a poner el énfasis en una economía norteamericana que si bien converge hacia el equilibrio de pleno empleo, todavía presenta señales de una “significativa subutilización” de recursos en el mercado de trabajo.
El mensaje de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos (EE.UU.) volvió a poner el énfasis en una economía norteamericana que si bien converge hacia el equilibrio de pleno empleo, todavía presenta señales de una "significativa subutilización" de recursos en el mercado de trabajo en consistencia con un escenario de ausencia de presiones inflacionarias en el corto plazo. ¿Por qué es importante que el escenario de salida de la FED se dé en ausencia de presiones inflacionarias? A diferencia de otros episodios de retiro de los estímulos monetarios, donde la aceleración de la inflación forzaba la sobrerreacción de la tasa de interés de la FED para estabilizar las expectativas, en un mundo donde la fuga de capitales hacia los bonos del Tesoro de EE.UU. implicaba la disrupción financiera del mundo emergente, esta vez, la ausencia de presiones inflacionarias de corto plazo permitirían a la FED ir por un camino de suba de tasas de interés muy gradual y predecible. Este escenario no debería generar a priori un evento de disrupción financiera en los mercados emergentes, sobre todo teniendo en cuenta que estas economías -con matices- estarían mejor preparadas desde el lado de los equilibrios internos y externos (déficit de cuenta corriente externa manejables y altos stocks de reservas) como contrapartida del ciclo de dólar débil, tasas bajas y precios de materias primas en niveles altos de los últimos cinco años.Ahora bien, ¿cuáles serían entonces los factores que explicarían la ausencia de presiones inflacionarias en EE.UU. y la viabilidad de una suba gradual de las tasas de interés?En primer lugar, si bien la tasa de desempleo se ha venido reduciendo desde niveles de 10 por ciento en octubre de 2009 al 6,1 por ciento actual, todavía persisten señales de subutilización de recursos productivos en el mercado de trabajo norteamericano que aíslan las presiones inflacionarias de corto plazo:1) La caída de la tasa de participación de la oferta de trabajo (empleados más desempleados) en relación a la población urbana total como contrapartida de los "desempleados desanimados" que dejaron de buscar empleo. 2) El aumento del empleo "part time" involuntario frente a empresas que acortaron la jornada laboral frente al estancamiento de la demanda. 3) El incremento del desempleo de largo plazo (i.e. mayor o igual a 27 semanas), factor que en última instancia constituye un obstáculo para la reinserción de esos trabajadores hacia los puestos de trabajo calificados.4) La dinámica del salario real (i.e. el poder adquisitivo del salario) ha venido creciendo por debajo de la productividad del trabajo, con lo cual, los márgenes de las empresas para recomponer salarios sin presionar sobre la inflación, no serían menores.En segundo lugar, el aumento exponencial de las reservas de liquidez de los bancos en la FED ha neutralizado el efecto inflacionario de la emisión monetaria de la autoridad monetaria asociada a los programas de relajamiento cuantitativo (QEs). Por último, la menor dependencia de la importación de petróleo de EE.UU. frente al aumento de la producción generada a partir de las reservas de shale, ha desacoplado buena parte de la trayectoria de los precios internacionales de las materias primas en general y del petróleo en particular respecto de la tensión geopolítica en Medio Oriente y Rusia. En definitiva, a diferencia de otros ciclos mundiales, donde la suba de la tasas de interés de la FED generaba una disrupción financiera en los mercados emergentes, esta vez, la ausencia de presiones inflacionarias en EE.UU. permitiría a la autoridad monetaria hacer "sintonía fina" y llevar a cabo un retiro gradual y predecible de los estímulos monetarios que lograron estabilizar la economía mundial luego de la crisis financiera global. Nada mal para un mundo emergente que todavía necesita conseguir dólares vía el mercado de capitales en pos de financiar el aumento en las importaciones de equipos (i.e. compras desde el resto del mundo) que requiere el proceso de inversiones y reformas estructurales pendientes.
*Economista de Estudio Bein & Asociados.

