
Cuando la IA potencia: el nuevo valor del trabajo operativo
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Redacción La Voz
La carrera global por la inteligencia artificial (IA) se juega, cada vez más, en la infraestructura física capaz de sostener lo que implica esta revolución: energía, datacenters (centros de datos), capacidad de cómputo, almacenamiento y conectividad.
Y en esa carrera, según advirtió la Cámara Argentina de Internet (Cabase), el país todavía corre desde atrás y con una fuerte concentración geográfica: el 71% de la capacidad instalada del país en infraestructura digital de datacenters y servicios de cloud (computación en la nube de internet) está localizada en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba).
El dato surge de un adelanto del “Mapa de Infraestructura para la IA”, presentado durante el Internet Day 2026, el principal encuentro anual de la industria de internet y telecomunicaciones del país.
El informe identifica actualmente 13 datacenters operativos de más de 1 MW de capacidad en Argentina, con una potencia instalada cercana a los 32 MW. De ese total, 23 MW se encuentran en la Caba, mientras que los 9 MW restantes están radicados en la provincia de Buenos Aires.
La foto expone una realidad que el sector viene señalando desde hace años: la infraestructura crítica para la economía digital sigue concentrada en el Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba), incluso cuando la IA exige un crecimiento acelerado y federal de la capacidad tecnológica.
“Hoy, el contraste con el desarrollo de hyperscalers y datacenters de Santiago de Chile o de San Pablo sigue siendo un abismo, pero por primera vez en mucho tiempo tenemos las herramientas para acortar esa distancia”, afirmó Ariel Graizer, presidente de Cabase, durante la apertura del encuentro.
Hay que recordar que, en los últimos 15 años, Chile y Brasil se convirtieron en los principales proveedores de datacenters de la región.
Al respecto, Graizer agregó: “El salto cuantitativo que Argentina necesita en infraestructura digital no va a ocurrir por arte de magia ni puede quedar encerrado en el Amba. El desarrollo de la infraestructura digital tiene que ser federal”.
El trabajo presentado por Cabase parte de una premisa central: el auge global de la inteligencia artificial está generando una demanda inédita de infraestructura digital.

Aunque durante años la economía digital se asoció con la idea abstracta de “la nube”, el crecimiento explosivo de la IA volvió a poner el foco sobre los activos físicos que sostienen ese ecosistema: datacenters, redes de fibra óptica, suministro eléctrico, refrigeración y sistemas de respaldo energético.
“El furor de la IA está empujando como nunca antes las inversiones en infraestructura digital y, al mismo tiempo, está haciendo visible que esa infraestructura no es etérea; y aunque la llamamos nube, no está en el cielo, sino en la tierra”, planteó la entidad.
En ese contexto, la energía aparece como un factor central. Los sistemas de IA requieren enormes capacidades de procesamiento y almacenamiento, lo que multiplica el consumo energético y obliga a desarrollar centros de datos cada vez más potentes.
Según el relevamiento, la mayoría de los datacenters operativos en Argentina trabajan actualmente con capacidades de entre 1 MW y 6,5 MW IT, orientadas principalmente a servicios de colocation, cloud, conectividad empresarial e interconexión regional.
Sin embargo, varios proyectos ya avanzan bajo esquemas de expansión modular para acompañar el crecimiento de la demanda.
Entre los desarrollos relevados aparecen:
Además, algunos operadores ya avanzan con licitaciones para incorporar nuevas salas y ampliar rápidamente la potencia IT disponible.
Uno de los ejes más reiterados durante el Internet Day 2026 fue el atraso relativo de Argentina frente al desarrollo de infraestructura digital en otros países de América latina.
Mientras Brasil y Chile lograron consolidarse durante los últimos 15 años como hubs regionales de hyperscalers, cloud computing y grandes campus tecnológicos, Argentina todavía presenta un desarrollo limitado y altamente concentrado.
La tendencia global, además, acelera la presión competitiva.
Según la Cabase, para 2026 los grandes operadores tecnológicos avanzan hacia datacenters cada vez más grandes, con campus que ya proyectan capacidades de entre 1 GW y 2 GW.
La comparación deja en evidencia la escala del desafío argentino: hoy todo el sistema relevado por la entidad suma apenas 32 MW instalados.
El informe también pone el foco sobre la necesidad de desarrollar infraestructura fuera del Amba.
En ese esquema, Cabase destacó el rol estratégico de su red de 28 puntos de intercambio de tráfico de internet (IXP), distribuidos en distintas provincias del país.
Actualmente, la entidad opera nodos en Buenos Aires, Rosario, Neuquén, Bahía Blanca, Mendoza, Santa Fe, Córdoba, Mar del Plata, Posadas, Bariloche, Puerto Madryn, Río Cuarto, San Juan, Salta, Jujuy, Corrientes, Río Gallegos y otras ciudades.
Para el sector, esta red constituye una base clave para avanzar hacia un modelo más distribuido de infraestructura digital.
La discusión tiene un fuerte componente económico y geopolítico.
La IA demanda enormes volúmenes de energía, conectividad y capacidad de procesamiento. Y los países que logren desarrollar esas capacidades podrían convertirse en polos de atracción de inversiones multimillonarias vinculadas a servicios cloud, procesamiento de datos y nuevas aplicaciones basadas en IA.
“Estamos frente a un punto de inflexión, donde la infraestructura digital ya no es sólo una cuestión técnica, sino el corazón de las tensiones y las alianzas mundiales”, sostuvo Graizer.
Durante el encuentro, Cabase también reclamó marcos regulatorios e incentivos específicos para acelerar inversiones en infraestructura digital core.
La entidad planteó la necesidad de promover datacenters eficientes y sostenibles, aprovechando el potencial energético y climático argentino.
En la apertura del evento también participó Martín Ozores, interventor del Enacom, quien destacó el rol de provincias y municipios para facilitar el despliegue de infraestructura tecnológica.
“Sin infraestructura, sin redes de alta capacidad y sin acceso equitativo, no hay transformación digital posible y eso requiere inversión”, señaló.
Según el funcionario, las jurisdicciones que generen mejores condiciones regulatorias serán las primeras en captar inversiones y acelerar su productividad.
El Internet Day 2026 reunió durante dos jornadas en el Centro de Convenciones Buenos Aires (CEC) a empresas tecnológicas, operadores de telecomunicaciones, carriers, proveedores de servicios cloud, cooperativas, universidades y organismos públicos.
La agenda estuvo atravesada por una idea común: la IA ya dejó de ser únicamente un fenómeno tecnológico para transformarse en un motor de inversiones de escala global.
Y en esa disputa, Argentina todavía tiene una ventana de oportunidad abierta. Pero sin un desarrollo de infraestructura a nivel regional, el riesgo es que la revolución de la IA termine profundizando las asimetrías históricas del país, en lugar de corregirlas.