La Voz En Vivo. Los movimientos del dólar: “El Gobierno tiene que sentarse con los bancos para que no se caigan las pymes”

El economista Gustavo Lazzari, analizó la coyuntura económica en La Voz En Vivo, donde destacó la estabilidad cambiaria pero advirtió sobre las dificultades del sector productivo.

06 de julio de 2026 a las 10:04 a. m.
Los movimientos del dólar: “El Gobierno tiene que sentarse con los bancos para que no se caigan las pymes”
Qué pasa con los movimientos del dólar y la relación entre el Gobierno y los bancos.

Gustavo Lazzari analizó el escenario económico actual y destacó que, si bien la dirección macroeconómica de la gestión nacional es adecuada, existe un riesgo latente para las pequeñas y medianas empresas.

Para el especialista, la falta de crédito genuino y la presión impositiva en combustibles son frentes de conflicto urgentes.

La entrevista fue realizada en La Voz En Vivo, donde el economista desglosó la diferencia entre la estabilidad de las variables macro y la compleja realidad que atraviesan sectores clave de la economía cordobesa y nacional.

El dólar y la estabilidad macroeconómica

Lazzari sostuvo que el precio del dólar no debe ser una preocupación central en este momento, ya que no se percibe un clima de pánico en la sociedad. Según su visión, el valor de la divisa es simplemente el precio de un activo más que revela el nivel de incertidumbre.

"El dólar no deja de ser un cartoncito de 7 por 15; lo que revela su precio es el susto de la sociedad", explicó el economista. Agregó que el Gobierno no está emitiendo "a mansalva", lo que evita refugios desesperados en la moneda extranjera.

Para graficar la situación, utilizó una metáfora marítima donde separó la "corriente de fondo" de las "olas de la superficie". Aseguró que la corriente macroeconómica es correcta y está fuera de discusión, aunque las olas coyunturales pueden "ahogar" a los actores económicos.

La crisis de las pymes y el mercado de capitales

A pesar del apoyo general de entidades empresarias a la dirección económica, Lazzari reconoció que es difícil encontrar sectores que la estén pasando bien actualmente. Mencionó específicamente la parálisis en la agroindustria metalúrgica del sudeste cordobés.

El economista subrayó que muchas empresas entraron a este nuevo esquema económico "averiadas", con costos altos, deudas o falta de tecnificación tras años de escasa inversión. En este contexto, la falta de escala y rentabilidad complica la supervivencia de los sectores más vulnerables.

"Argentina no tiene aún desarrollado un mercado de capitales y un mercado financiero correcto", sentenció Lazzari. Esta carencia impide que las empresas con problemas de adecuación puedan reestructurar sus deudas y planificar a futuro.

Crédito a largo plazo: el reclamo a los bancos

Uno de los puntos más críticos señalados fue la respuesta del sistema financiero ante la recesión y el cambio de modelo. Lazzari enfatizó que las pymes necesitan plazos extensos para recuperarse y no herramientas de corto plazo que hoy ofrece el mercado.

"El sistema financiero te presta con furia a 90 días descontando cheques de primera línea; eso no sirve", afirmó. Según el especialista, una pyme en dificultades necesita financiamiento a 10 años para poder sanear su situación y volver a ser competitiva.

En ese sentido, fue tajante respecto al rol del Estado: "El Gobierno está fallando ahí; tiene que sentarse con los bancos porque no se pueden caer los muñecos en el camino". Para Lazzari, proteger a las empresas protagonistas de este proceso es vital para el éxito del plan.

El impacto en los combustibles y el agro

Consultado sobre la incertidumbre en el precio de las naftas, el economista apuntó contra la carga tributaria que pesa sobre los hidrocarburos. Criticó que el ajuste recaiga siempre sobre el precio final y no sobre la estructura impositiva del Estado.

"No podemos evitar que dos países se agarren a tiros, pero la nafta se hace con petróleo y con impuestos", señaló. Para Lazzari, el componente impositivo debería funcionar como un "acordeón" que amortigüe las subas internacionales para no asfixiar al consumidor y al productor.

Finalmente, lamentó que cada vez que el campo inicia procesos de siembra o cosecha, se produzcan aumentos de combustibles. "Pareciera que todos van a cobrarle la renta agropecuaria por la vía que sea", concluyó, calificando esta práctica como una rémora de un empresariado rentístico.